domingo, noviembre 29, 2009

sueños




Este es el sueño de una alumna que tuvo después de estudiar el arcano La Estrella. De esta manera el estudio del tarot moviliza nuestro inconsciente. Es un buen recurso para que a partir de ellos, sobre todo de los sueños arquetípicos, nos contactemos con las imágenes de nuestro inconsciente

Arcano XVII – La Estrella
Sueño

“Llegué a una especie de palacio, invitada a una fiesta de casamiento. Salí al jardín. Era verano, había muchos árboles y plantas. Vi a una mujer joven, tenía el pelo largo y ondulado, estaba desnuda, adentro de una fuente. Me acerqué a ella, tenía dos ánforas de barro en cada mano, estaban llenas de agua, las vaciaba lentamente. Me contó que hacía unos años había sido invitada a un casamiento en ese mismo lugar, su novio la había abandonado, desde ese momento vivía ahí. Hablamos durante horas hasta que anocheció.
De pronto puso su mano en una de las ánforas y cuando la sacó me entregó un anillo que perdí tiempo atrás. La miré sorprendida. Le conté que lo había tallado un orfebre especialmente para mí. El último regalo que me hizo él antes de su partida. Todo mi universo de dolor y desesperanza salió a la luz, y eso había estado oculto durante mucho tiempo. Ella me sonrió. Vi en sus ojos mis pensamientos, mis dudas, tantas lágrimas contenidas. Me mojó la frente. Luego miró hacia el cielo y señaló la única estrella. “Es Venus, la vespertina, tu guía, no la busques en el firmamento, está en tu corazón”, me dijo. En ese momento sentí una paz enorme, el cielo se llenó de estrellas que se reflejaron en su pelo negro y en el agua de la fuente. Ella siguió haciendo su trabajo en silencio y yo volví al palacio. La fiesta ya había terminado. Me fui sola por el camino de tierra, estaba oscuro, sólo iluminaban las estrellas, pero no sentí miedo”.

QUIEN ESCRIBE

MARIANA BURGOS

formación de grado y postgrado
abogada y mediadora– Universidad de Belgrano
POSGRADO EN GESTION ESTRATEGICA DE LAS COMUNICACIONES (ORIENTACIÓN ANTROPOLÓGICA) Universidad de Belgrano
CARRERA DE ASTROLOGÍA (orientación psicológica) – Escuela de Estudios Míticos de Carlos de la Puente
FORMACION para PSICOLOGOS - JUNG Y SU OBRA - Fundación Vocacion Humana
CARRERA DE TERAPIA FLORAL BACH Escuela de Terapia Floral Integrada 
COACHING ONTOLOGICO



jueves, octubre 22, 2009

reyes - caballeros

A las figuras de la corte en los arcanos menores tambien las podemos relacionar con el anima y el ánimus, siendo los reyes y caballeros representativos del arquetipo masculino y las reinas y sotas del femenino.
El rey instalado en su trono simboliza en la lectura de una mujer un animus muy desarrollado siendo su energía asentada, estable, sugiere madurez, también puede representar un hombre presente en su vida o a manifestarse. Hay que tener en cuenta con que cartas sale acompañado el arcano para saber si estamos frente a un animus sombrio o luminoso.
Los reyes-caballeros de espadas (aire) y bastos (fuego) simbolizan las funciones del pensamiento y de la intuición respectivamente.
El Rey de Espadas: representa la función del pensamiento, la comunicación, la oratoria, la sabiduría que se manifiesta mediante la palabra, la capacidad de lucha. Se relaciona con El Emperador en su faceta combativa y defensiva quien tambien esta sentado en un trono sosteniendo una espada.
Si el consultante es un hombre la aparición de esta carta nos indica que es una persona segura, estable, muy conectada con su función intelectual. Si por el contrario la consultante es una mujer posee un animus que tiene una gran preponderancia en su inconsciente lo que le da gran capacidad de discriminación, oratoria, liderazgo, talento para lo comunicacional aunque nos puede hablar de severidad, rigidez, frialdad, ejercicio del poder mediante la palabra.
El Caballero de Espadas: como todo caballero representa un animus joven, impetuoso. Puede simbolizar novedades, noticias, llamados, comunicaciones. Se relaciona con El Mago en su faceta de intercomunicador, mediador. Nos indica una personalidad que puede herir con la palabra, cuyo medio de defensa frente a las heridas sufridas en el pasado es la ironía, la agresión verbal, la función sentimental está en sombra, se defiende frente a lo afectivo. Aqui el aspecto oscuro no es tanto la severidad y rigidez como en el caso del rey sino la capacidad de lastimar en muchos casos en forma inconsciente y de desconectarse emocionalmente.
Rey de Bastos: indica un gran desarrollo de la función intuitiva. Se relaciona con El Hierofante, en tanto maestro espiritual, en su constante búsqueda de sentido. Es el hombre que inspira, es modelo de vida y de conducta para los demás. El aspecto oscuro puede estar dado por el fanatismo y el dogmatismo.
Caballero de Bastos: aquí la impetuosidad está en su máxima expresión. Puede simbolizar noticias relacionadas con proyectos creativos, laborales, que entusiasmen. Se relaciona con el principe que conduce El Carro (arcano VII) lanzándose a la aventura. Nos indica una personalidad entusiasta, fertilizadora, pionera, líder, generosa, narcisista, es el arquetipo del héroe, del guerrero. El aspecto oscuro está dado por el exceso de energía, la temeridad, el creerse omnipotente. Se puede relacionar también con el puer aeternus que plantea Hillman.
Rey de Copas: su elemento es el agua, aqui en principio, el rey ha integrado su función del sentimiento siendo esta equilibrada. El universo masculino, su liderazgo se suaviza con las características nutricias, protectoras, compasivas de lo femenino. Es el padre amoroso, contenedor.
Caballero de Copas: estamos frente a un animus que puede integrar lo femenino, la función del sentimiento, pero aún el mundo de las emociones invade la conciencia. Las noticias aquí están relacionadas con propuestas afectivas, encuentros, festejos. Nos indica una personalidad sensible, intuitiva, empática. Es el arquetipo del artista, del místico, del mártir. En cuanto a sus aspectos oscuros se relaciona con el Joven Enamorado en tanto puer aeternus, dependiente, demandante afectivamente, tomado por el complejo materno de acuerdo al modelo que propone Von Franz. Al proyectarlo en el exterior la mujer se relaciona con hombres somnolientos, evasivos.
Rey de Oros: Representa al Emperador en su faceta constructiva. Es el señor feudal. Resalta la capacidad de concretar proyectos materiales. Es una energía muy estable, en la que se combina la solidez del rey y del elemento tierra del oro. En su aspecto oscuro puede faltarle visión. Su satisfacción está limitada a lo concreto, lo tangible.
Caballero de Oros: la energía de este caballero tiende a ser estable. Se conecta con la capacidad para concretar materialmente los proyectos, proteger, nutrir. Puede indicar novedades de tipo económico, inmobiliario, creatividad y agilidad en los negocios en general. Se relaciona con la habilidad de El Mago de materializar algo de la nada, mucha capacidad de trabajo, productividad. En cuanto a su aspecto oscuro puede haber avaricia, mirada corta, poca visión. Al proyectarlo en el exterior la mujer elige hombres con los pies en la tierra, ambiciosos, creativos, capaces de llevar a cabo sus proyectos.

lunes, octubre 19, 2009

caballo



Es un animal ctónico y uránico.
Por un lado se asocia a las tinieblas, es hijo de la noche y del misterio, el caballo arquetípico es portador de la muerte y del misterio ligado al fuego destructor y triunfador como así también al agua y a la luna.
Es el compañero del héroe en su trayecto hacia la luz. Su destino es inseparable de lo humano, el es su vehículo, su navío. Durante el día el hombre conduce, por la noche cuando la visión del hombre disminuye es el caballo el que se torna guía y vidente.
Es el instinto controlado, sublimado.
El sacrificio de los caballos en la antiguedad tenia como propósito regenerar el mundo, el caballo representa el cosmos. Asimismo, es un animal psicopompo. En la Ilíada Aquiles manda a sacrificar yeguas para que conduzcan a Patrolco al Hades. Se han encontrado también tumbas de reyes enterrados junto a su caballo preferido.
El caballo es un animal importantísimo en la cosmovisión chamánica, muchos de sus accesorios se confeccionan con aquel.
La muerte es anunciada por un caballo negro. En ciertas culturas soñar con un caballo es signo de muerte para un enfermo. En la Edad Media simboliza el árbol de la muerte. En Roma se destinaban al dios de la guerra Marte. Simboliza la etapa de la juventud con su impetuosidad, ardor, deseo, y fecundidad, es un símbolo sexual.
Por otra parte se asocia al ciclo diurno del sol. Es el atributo de Apolo, el es quien conduce el carro solar. El caballo es el vehiculo por el cual el guerrero espiritual puede partir de su comunidad a realizar su tarea.
En el tarot lo encontramos en el arcano VII El Carro. Un príncipe conduce un carro tirado por dos caballos uno rojo y otro azul representando las facetas ctónicas y uránicas del mismo, quien conduce debe poder controlar ambas fuerzas.

toro

El toro simboliza potencia y fogosidad. Es el macho impetuoso y el terrible minotauro que vigila el laberinto.
En Grecia eran los animales de Poseidón, el dios de los mares. También se asociaba el toro a Dionisios, dios de la fertilidad fecunda. El toro fertiliza la tierra, su semen y su sangre la fecundan. El es símbolo soporte de la creación. Es un animal primordial. Simboliza también la regeneración.
Posee un aspecto lunar interesante. En Egipto la divinidad de la luna era el toro de las estrellas. El toro con su pelaje oscuro representa la noche. Sus cuernos simbolizan la media luna. Desde el punto de vista astrologico la luna esta exaltada en el signo de Tauro representado por el toro.
En la antiguedad el sacrificio del toro era una práctica común siendo la antesala de las corridas de toros que aún tienen lugar en nuestros días. Desde el punto de vista junguiano los animales representan fuerzas instintivas que existen en nosotros y que tenemos que aprender a integrar. El matador de toros realiza una danza con el animal y finalmente lo vence, le da muerte. Ejerce un dominio externo sobre la bestia que simboliza la sublimación de lo instintivo, la luz de la conciencia triunfando sobre la oscuridad del inconsciente. La corrida de toros representa esa lucha, sensual, terrible, peligrosa, esa danza ritual en la que la muerte es la principal invitada.
En el tarot encontramos al toro en la última carta de los arcanos mayores, El Mundo. Representa aquí la función "perceptiva", la capacidad para apreciar el mundo con los sentidos, de conectarnos con lo material y poder modificar la realidad mediante acciones concretas.

el aguila

Animales en el tarot - dimension simbolica
El aguila está presente en los escudos que portan tanto La Emperatriz como El Emperador.
Símbolo celeste y solar a la vez. Es la reina de las aves del cielo asimilable al león en la tierra. Simboliza la ascension, la iluminación y al propio Cristo en ciertas obras de arte originarias de la Edad Media. Es el pájaro iniciador que lleva al alma de los chamanes.
Representa a la realeza, al rey, al gobernante, al emperador como portador de la luz, es el emblema del imperio romano, el ave soberana.
Otro aspecto es su capacidad de regeneración, es el ave Fénix que resurge de sus propias cenizas. Es un pájaro tutelar y mensajero de los dioses. El representa la plegaria de los hombres y quien le lleva la respuesta del cosmos.
Es un símbolo paterno, yang. Trae la luz y la iluminación.
En su aspecto oscuro es el ave rapaz, cruel, devoradora, simboliza la perversión del poder.
En La Emperatriz el águila hembra representa su costado yang y también la faceta devoradora de lo femenino, la "madre terrible". En El Emperador reafirma su relación con el arquetipo paterno, el Padre como libertario pero también como tirano.

martes, octubre 13, 2009

la metodologia de Jung en el tarot

Dice Robert Wang en su libro “El tarot junguiano” que Jung fue uno de los pensadores más originales del siglo XX. Su postulación acerca del inconsciente colectivo generó una escuela de psicología moderna que ha sido muchas veces cuestionada aunque nunca ignorada. Afirma también que la teoría de Jung establece que la psiquis es una totalidad que se divide en dos grandes áreas: el ego conciencia y el inconsciente. El ego conciencia es nuestro yo, aquello que creemos ser en función de nuestra historia personal, nuestra educación, los mandatos, lo que nos enseñaron a “ser”, la conciencia de nuestra individualidad que nos conecta con la ficción de creer que estamos separados del todo. El ego se apoya en la máscara que es aquello que le mostramos al mundo y que en general mucha gente cree ser, la máscara nos permite escondernos de los demás, y es necesaria para enfrentar el día a día, mientras no se nos haga carne al punto que no podamos saber donde empieza y dónde termina. El inconsciente personal, la “sombra” está compuesta por nuestros “complejos”. Además de ese inconsciente personal existe otro inconsciente que hace frontera con aquel. Cada ser humano comparte lo que él denominó el “inconsciente colectivo”. A diferencia del inconsciente personal este es heredado, y está formado por lo que él denominó “arquetipos” que son patrones conformados por la humanidad. El número y la forma de estos arquetipos, creados por la experiencia humana, es ilimitado. Pueden aparecer como personalidades específicas, como aquellas sugeridas en las imágenes arquetípicas de las cartas del tarot, o pueden ser situaciones o lugares. Los arquetipos son concebidos como algo profundamente enterrado en cada persona que en suma conforma al inconsciente colectivo ya que cuando estos arquetipos entran en la conciencia individual, toman el color y el tono de la personalidad que la percibe. El principio es que cada persona tiene en sí misma, por ejemplo, una idea de “madre” o “padre”, que no es puramente individual, sino que ha sido construida por siglos como un concepto determinado socialmente, y con el cual la interacción con la madre y del padre actual está relacionada. En el tarot el arquetipo de la madre se ve en La Emperatriz. Ella es la Hera de la mitología griega.
En su pensamiento, Jung destaca el concepto de “polaridad”, ying y yang como inherente al mundo de los hombres. Concibe una existencia bipolar, de opuestos complementarios no excluyentes, de tal modo que la luz contiene oscuridad y la oscuridad luz respectivamente. A partir del momento en que Adán y Eva son expulsados del Edén, ese instante en que el estado de totalidad representado por el paraíso cesa por elección de nuestros ancestros, surgen los opuestos. Adán y Eva se contemplan uno al otro, se ven desnudos y sienten vergüenza. Surgen las diferencias, los opuestos: femenino-masculino. Y el hombre se siente dividido, su propio infierno se convierte en esa escisión, este dolor existencial que lo hace sentirse solo y separado de todo, tal como lo describe Erich Fromm en su libro “El arte de amar”. La cuestión principal en la psicología junguiana es lograr la reconciliación de las dualidades en el individuo, a través del camino de individuación que en definitiva van a unirse en su self. Las dualidades existentes en cada persona, son representadas a través de los más diversos símbolos en los distintos mitos y leyendas, tales como masculino y femenino, sol y luna, luz y oscuridad, blanco y negro, oro y plata, conciente e inconsciente, en definitiva se corresponden con estados de conciencia. Es por este motivo que para ser consecuentes con el pensamiento junguiano no utilizamos las cartas invertidas. Otra de contribuciones fundamentales de la teoría de Jung fue su postulado respecto a que cada hombre posee en su inconsciente personal una personalidad femenina (Anima) y que cada mujer tiene también en su inconsciente una personalidad masculina (Animus). Estos son los opuestos que uno debe esforzarse por resolver y que son trasladados a mujeres y hombres de carne y hueso en los que se proyectan estos aspectos de la psiquis. En la medida en que cada hombre se “una” a su lado femenino, lo integre a su masculinidad, se integre a sí mismo, podrá tener vínculos más sanos y más evolucionados con mujeres de carne y hueso, dejará de guiarse por meras proyecciones, y entablará vínculos reales. El mismo criterio se aplica a las mujeres en relación con su ánimus.
En realidad el ánima y el ánimus forman parte de los arquetipos de la Madre y del Padre, ya que ambos son construidos en la psiquis humana a partir de los vínculos que se hayan forjado con la madre y el padre biológico. Las imágenes del tarot se relacionan con estos arquetipos.
Es interesante el análisis que hace Robert Wang con respecto a que el tarot puede ser entendido como una descripción de diversas acciones relativas a la integración de los opuestos –como sea que sean llamados- energía y forma, masculino y femenino, en el Self. Teóricamente, el Loco (Espíritu) crea El Mago (El primer principio masculino), de quien emerge La Suma Sacerdotisa (el primer principio femenino). Se entiende que todas estas cartas muestran estos opuestos con diferentes vestimentas (en diferentes niveles y en diferentes situaciones). Afirma también que hoy la metodología de Jung señala el camino hacia un entendimiento directo de las imágenes de las cartas como condiciones psicológicas y experiencias personales. Encarar el estudio del tarot con esta mirada enriquece la lectura, en tanto podemos comprender mejor qué patrón psicológico se encuentra presente, qué arquetipo está activo o por el contrario tiene que ser integrado.
¿En qué nos basamos entonces para interpretar el oráculo? En el concepto junguiano de la sincronicidad para explicar cómo funciona el mismo. La sincronicidad consiste en la unión trascendental de dos hechos que aparentemente parecen desligados y que sin embargo, conforman una unidad física y psíquica. El hecho de extraer una carta es un hecho físico, el problema, la consulta es un hecho psíquico, el momento en que se extrae una carta y la situación determinada comparten la misma esencia por ende el significado arquetípico de la carta nos va dar la respuesta a la inquietud que se plantea. Marie von Franz en su libro “Adivinación y Sincronicidad” explica muy claramente este fenómeno. Entonces la interpretación se enriquece, no se trata ya de predecir tal o cual situación externa que deja a la persona en un lugar de dependencia con respecto al afuera, sino de conocer cuál es la cualidad energética del momento en el que nos encontramos, cualidad que tiene que ver con su propio mundo interior, y obviamente la interacción de ese mundo con el afuera. Ese conocimiento le va a servir a la persona para poder tomar mejores decisiones.
Otro concepto interesante de la teoría de Jung es la relación entre los cuatro elementos de la naturaleza y los tipos psicológicos. Muchas culturas hacen referencia a los cuatro elementos en distintos mitos y leyendas, en los textos de la Alquimia también se hacen presentes. En realidad los cuatro elementos (agua-aire; tierra-fuego) representan dos pares de opuestos que no son más que condiciones psíquicas, o dicho de otra manera formas de filtrar las experiencias. Jung habla de función superior y función inferior. Todos contamos con las funciones psíquicas en nuestra psiquis, sin embargo en general hay una función que es predominante y por ende su función opuesta se encuentra en detrimento. El aire y el agua son elementos opuestos. El aire se corresponde con el pensamiento lógico-matemático, mientras que el agua se relaciona con el mundo de las emociones. Una persona “pensante” filtrará las experiencias de la vida con su mente, “piensa” luego “siente”, le cuesta por ende conectar con sus propias emociones y sentimientos, por el contrario la persona “sentimental” filtra a través de su sentir, y su pensamiento queda en segundo lugar. En el tarot vamos a hacer referencia a los elementos de cada uno de los arcanos, esto nos va a ayudar a poder entender mejor su cualidad energética.

El Mundo anima mundi

Fin del ciclo, los opuestos se reúnen en el self representado por el ser andrógino que actúa una danza creadora de un nuevo tiempo.
Atman, nirvana, iluminación. Conquista del self.
Las cuatro funciones psíquicas (pensamiento-sentimiento; percepción - intuición) están integradas, en armonía. El ser conecta en forma sana con el inconsciente colectivo desde su individualidad previo desplazamiento del ego como centro de su aparato psiquico.
La mandorla de laureles que roda la figura simboliza el infinito, el eterno retorno, al mismo tiempo genera un círculo protector. Reconocimiento del entorno. Sabiduría. Armonía. Paz. Libertad.

lunes, octubre 12, 2009

arquetipo femenino y tarot



Existen varios arcanos que encarnan el arquetipo femenino en el tarot. Sin embargo, se puede armar una trilogia con La Sacerdotisa, La Emperatriz y la Luna ya que representan las tres edades o facetas de lo femenino: la doncella, la madre y la anciana.
La Sacerdotisa es la mujer propiamente dicha, ella es el misterio, el "ánima" que conduce al hombre a su realización personal. Frágil como la luna creciente, prometedora, dual, mujer joven aún inconsciente del poder de lo femenino, hechicera, musa inspiradora, intuición, arte, romanticismo. Todo en ella es fertilidad, insinúa la gestación de algo que aún no tiene forma pero que ya se intuye. Es Isis, Ishtar, Astarté. Se relaciona con el agua, el mundo de las emociones. Se corresponda con la etapa posterior a la menstruación, momento en que la mujer se siente liberada, dueña otra vez de su cuerpo y de su vida.
La Emperatriz es la mujer creadora, la madre, la luna llena, terrena, fecunda, rebosante. Se relaciona con la tierra que da fruto. Ella es la sal de la tierra, el jardín que desborda fertilidad, la señora del hogar. Es Hestia, Hera, Juno, la mujer en su mediana edad, ya más consciente del poder de lo femenino, en contacto con la función de dar vida, que pueden ser tanto hijos biológicos como creaciones. Se corresponde con la etapa de la ovulación, momento en que la mujer se vuelve más empática, contenedora, receptiva a las energías amorosas.
La Luna es la anciana. Es Hécate, temida, respetada, sabia, clarividente, capaz de ver pasado, presente y futuro. Es la noche oscura, creativa, profunda. Representa la posibilidad de conectarse con la anciana sabia o con la bruja, con la integración de los distintos aspectos de lo femenino o la locura. Se corresponde con la etapa de la menstruación momento en que la mujer está más receptiva a las energías sutiles, conectada con la energía del fin de un ciclo, preparándose internamente para uno nuevo, irritable, susceptible, necesitada de silencio.
Otros arcanos representan otros arquetipos que integran lo femenino:
La Justicia
La Fuerza
La Templanza
La Estrella

Union de los opuestos Como vimos La temática del ánima esta presente en el tarot en varios momentos. Se entiende por "anima" a la imagen interna que tiene el hombre del universo de lo femenino, construcción que se forma a partir de la madre y que forma parte de su inconsciente personal.
En cuanto a la unión de los opuestos, en el Joven Enamorado, la escena es protagonizada por un hombre que se debate entre dos mujeres: la madre, que simboliza los mandatos sociales, culturales, familiares, y el "anima" encarnada en la mujer joven. El ángel señala el camino del anima, representa el "llamado" a la unión de los opuestos que se aún encuentran divididos. En el Diablo la figura androgina se presenta en forma grotesca, los opuestos no están debidamente integrados, En El Sol los opuestos (los dos niños) se unen bajo un sol protector que irradia desde el cielo, hay armonía, juego, vitalidad. En el Juicio el hombre que resucita de la tumba se reune con su ánima, representada por la figura de la mujer y con un anciano que representa su sabiduría. Finalmente en El Mundo la figura que baila deviene andrógino, los opuestos están unidos en armonía al igual que todas las funciones psíquicas, representando así un nuevo estado de conciencia.

sábado, octubre 03, 2009

chamana interior

La chamana interior

En uno de mis últimos talleres de tarot junguiano una de mis alumnas me contaba sus sueños, ya que parte del trabajo en el curso consiste en anotar los mismos y ver qué relación tienen con los arquetipos que vamos viendo a lo largo del curso. Los sueños eran verdaderamente increíbles. El que quiero compartir aquí es uno que me pareció muy revelador.
Mi alumna, una psicoanalista de mediana edad se sentía un poco abrumada con los nuevos conocimientos. Sentía que alejarse un poco de Freud para acercarse a Jung le generaba cierta inquietud. Yo intentaba estimularla, darle tranquilidad. Sus sueños revelaban que estaba en el camino correcto, no sería fácil, pero era necesario ampliar su mirada.
En varias oportunidades soñó con una anciana que se sentaba a su lado en caminos pedregosos, desérticos, paisajes que recordaban a Bolivia, la mujer simplemente la acompañaba sin decir palabra. Era una especie de indígena, parecía una mujer sabia. La anciana aparecía siempre en sus sueños de la misma manera. Un día me comentó que sentía que la mujer la acompañaba en su vida diaria, se sintió algo asustada. Le expliqué que no tenía porqué preocuparse, cuando trabajamos con los arquetipos estos se activan en nuestro inconsciente y de alguna manera los hacemos conscientes. Evidentemente, este arquetipo tenía un mensaje para ella, algo quería decirle. Le dije. “Tenés que reencontrarte con tu chamana interior”. Le propuse entonces un ejercicio que utilizaba Jung con sus pacientes, la imaginación activa. En la tranquilidad de su casa tenía que cerrar los ojos y conectarse con la chamana, verla tal cual se le había aparecido en los sueños, luego de hacer conexión iba a preguntarle si quería transmitirle algo, con el corazón abierto, en estado de meditación estaría abierta a recibir el mensaje.
Me quedé pensando en el ejercicio, me preguntaba qué resultaría de todo esto. Sin embargo, estaba segura que el resultado sería productivo, mi alumna era una mujer con una gran conexión con su alma y por otra parte, su intuición también le decía que había algo importante a descubrir.
En la siguiente clase me comentó que había realizado el ejercicio. Conectó con la imagen de la anciana y apenas lo hizo empezó a escribir sin parar hasta que perdió la noción del tiempo. En un tono casi poético su chamana le pedía que siguiera en este camino de auto-descubrimiento, que atravesara su desierto interno con esperanza, que siguiera su estrella en medio de la noche, que tenía que ser como Arica, la ciudad de la eterna primavera (el nombre de la ciudad era desconocido para ella, supo de aquella en internet). Amor, sanación, sabiduría, regeneración, esos eran los ejes del mensaje. Mientras lo leía en medio de la clase se emocionaba y yo con ella. De alguna manera sentí que el mensaje también era para mi alma, no para mi ego. Di gracias por este regalo, por la posibilidad de ser yo también la compañía de los otros en sus desiertos, en la búsqueda de su propia luz.

tarot y chakras

El tarot y los chakras

Podemos encontrar una relación entre los arquetipos y los chackras principales.
Chakra en sanscrito significa “rueda”. Encontramos el primer vínculo entre el tarot y los chakras en “La Rueda de la Fortuna”, esta se relaciona con el tiempo cíclico, las distintas experiencias por las que tiene que atravesar el hombre a lo largo de su vida para conquistar su iluminación y tal como lo interpretarían los hinduistas y budistas las distintas encarnaciones del hombre antes de conquistar el atman y/o nirvana.
El primer chakra que se encuentra en la base de la columna vertebral es nuestro arraigo a la tierra. Nos conecta con el deseo de vivir en plenitud, el disfrute de los aspectos materiales de la existencia. Si este chakra está armonizado somos dadores y sostenedores de la vida, nos nutrimos a nosotros mismos y a los demás, cuidamos nuestro cuerpo, confiamos en la abundancia. Se puede relacionar este chakra con “La Emperatriz”, el arquetipo de la Madre nutricia y también de la mujer emprendedora, conciente de la belleza de la vida. Si este centro está desarmonizado nos volvemos apegados, inseguros, miedosos, retenemos lo que creemos que nos pertenece: afectos, dinero, etc. En cuanto al tarot refleja la sombra de La Emperatriz: la Madre devoradora que retiene a su hijo.
El segundo chakra, el sexual, se relaciona con nuestra capacidad para encontrarnos con el sexo opuesto y desarrollar nuestra creatividad. Si este centro está armonizado nos volvemos flexibles, intuitivos, sensoriales. Si no lo está somos dependientes emocionalmente ya que buscamos “completarnos” proyectando en el otro todo cuanto creemos que nos falta, no hay claridad en el pensamiento sino confusión y fobias. En el tarot lo podemos relacionar con “La Sacerdotisa” que representa a las diosas de la sexualidad y la fertilidad. Ella es misteriosa, intuitiva, creativa. En sombra se vuelve excesivamente emocional, confunde realidad con fantasía, se desvincula del sexo opuesto, se vuelve inalcanzable.
El tercer chakra, el centro del poder personal, nos da el coraje de plantarnos en la vida. Si este centro opera en desarmonía nos volvemos autoritarios, avasallantes. En el tarot lo relacionamos con “El Carro”, el guerrero que parte de su comunidad en busca del destino. En sombra este arcano atropella a los demás, se vuelve temerario, agresivo, destructivo.
El cuarto chakra, el centro del corazón nos conecta con el amor incondicional. Si funciona desarmónico nos volvemos fríos, apartados del resto de la humanidad. En el tarot lo podemos relacionar con “La Estrella” y “La Templanza”. La Estrella se siente una con la humanidad y comienza a trabajar para aquella, La Templanza con su energía sanadora se relaciona con el amor y el cuidado del alma.
El quinto chakra, el laríngeo se relaciona con la capacidad de comunicación a través de la palabra, bloqueado este centro trae dificultades de expresión, y a un nivel más profundo incapacidad para expresarnos con “nuestra propia voz” así como también el uso de la palabra para fines egoístas y oscuros. En el tarot lo podemos relacionar con “El Mago” quien con su vara interrelaciona el cielo y la tierra, con el don de la palabra crea y manifiesta en tierra lo ya creado previamente. En sombra El Mago es el manipulador, el estafador.
El sexto chakra, el tercer ojo, nos da intuición y visión interior, los opuestos se unen finalmente en este chakra para comprender en el séptimo centro que todo lo que existe es una ilusión. Bloqueado este centro nos vuelve superficiales, irritables, dubitativos, duales. En el tarot lo podemos relacionar con “El Ermitaño”, el sabio que lleva en sus manos una lámpara, se aparta del mundo de la dualidad y conecta con su luz interior. En sombra este arcano se vuelve huraño o es el gurú que manipula y ejerce un control perverso sobre sus seguidores.
El séptimo chakra es nuestra conexión con lo divino, con la creación entendida como un todo, con nuestra propia divinidad. En el tarot lo relacionamos con El Mundo, la conquista de nuestro self, de nuestro yo sagrado.
Así hemos visto cómo cada centro energético simboliza una pauta evolutiva que el ser humano tiene que desarrollar – tal como ocurre con el tarot - a los fines de que la energía se vaya sutilizando desde el primero hasta el último para así lograr que nuestro sistema energético funcione correctamente y podamos iluminar nuestra conciencia.

nota publicada en la revista "El Umbral" mayo de 2009

el tarot como herramienta terapeutica

El tarot junguiano como herramienta terapéutica

Sabemos que el tarot es un oráculo antiguo que se utiliza mayormente con fines predictivos. Sin embargo, existen otras miradas posibles. Cuando descubrí el tarot quedé fascinada con la sabiduría que encerraba este camino de evolución de la conciencia simbolizado por los 22 arcanos mayores. Así entendí que las situaciones planteadas por el tarot no eran más que estados de conciencia, “iniciaciones”, circunstancias de la vida humana.
Más tarde conocí el tarot junguiano, que consiste en aplicar la psicología de Carl Jung al conocimiento e interpretación de los arcanos. Conceptos como sombra, inconsciente colectivo, ánima (mujer interna) ánimus (hombre interno), máscara, ego-conciencia, self están representados en los símbolos de los arcanos. El camino de individuación que plantea Jung y que consiste en integrar nuestros aspectos oscuros (la sombra), trascender el ego, unirnos a nuestro opuesto (la mujer/el hombre interno según el sexo de cada uno) y finalmente contactar con nuestra naturaleza más profunda (el self) para sentirnos plenos e integrados, está delineado en el camino del tarot, que con su sabiduría y enseñanza nos da las pautas para alcanzar ese estado de plenitud.
Cuando empecé a trabajar con el tarot de esta manera aplicando mis conocimientos de psicología junguiana y astrología con orientación psicológica, pude experimentar cómo las interpretaciones se volvían mas profundas. El pensamiento junguiano apunta a la integración de uno mismo pero a partir de un camino individual. En ese sentido el hecho de hacerse responsable de la propia vida se vuelve significante. La gente que consulta se lleva consigo mucho más que un mero “pronóstico” sobre los posibles acontecimientos externos de su vida. El mensaje que yo quiero transmitir es que finalmente son ellos los que tienen que hacerse cargo de su propio interior si es que quieren modificar el exterior, dejar de victimizarse proyectando en el entorno su propia oscuridad, buscando en el afuera al “salvador” al “héroe” de su película.
Por otra parte, en mis cursos también soy testigo diario de la transformación que opera en mis alumnos. Mi método de enseñanza no es meramente teórico sino que apunto a que se conecten con el mundo de los arquetipos desde el hemisferio derecho: el arte, la escritura, la imaginación activa etc. Incorporo lo onírico y las sincronicidades así como también los mitos y símbolos que se encuentran tanto en sus sueños como en la vida cotidiana. En cada clase se “activan” los arquetipos simbolizados por el tarot y entonces surge todo un universo de sueños, causalidades, frases, situaciones. Mediante esta vivencia de los arquetipos se logra que estos se “sientan” se interioricen, se hagan carne. La transformación conlleva todo un proceso: al principio surge el entusiasmo por el aprendizaje y lo nuevo, se suben a “El Carro” (arcano VII) luego atraviesan un desierto, se convierten en peregrinos (“El Ermitaño”) (arcano IX), y si logran seguir adelante y llegar al final del camino (“El Mundo) (arcano XXI) se llevan en el mejor de los casos un mayor acercamiento a los misterios de la vida y a su propia interioridad, al menos ese es el objetivo.

El tarot nunca reemplaza al trabajo terapéutico pero puede servir de complemento, en la medida que por medio de los arquetipos simbolizados en los arcanos la persona puede ser más consciente de sus actos, sus aspectos oscuros, el sentir ajeno, las vías de expansión de su conciencia, la integración de su psiquis.

nota publicada en la revista "El Umbral" - revista para la nueva humanidad. abril de 2009

el juicio - resurreccion

El Colgado representaba la crucifixión, el sacrificio del ego que debía ser trascendido. Desde esa instancia hasta esta se ha recorrido un camino extenso lleno de peligros y desafíos. El héroe paso por distintas experiencias, se fue iluminando a cada paso.
El Juicio implica un paso más en el camino de la evolución. En El Sol el ánima y el ánimus se unían. Ahora se incorpora el anciano sabio. El héroe conquista su sabiduría que antes se proyectaba en los guías espirituales. Hoy el es su propio maestro, y habiendo atravesado todas las pruebas tambien puede guiar a los demás.
Es tiempo de sanacion, de reencuentros, de resignificar los vínculos. El Colgado ha resucitado y conquistado por fin un nuevo estado de conciencia.

el sol - renacimiento

El heroe vuelve a nacer. Es el segundo nacimiento, el alumbramiento que deviene del encuentro con el "padre". Sol y Luna unidos. Los opuestos se complementan.
Uno puede volver a ser un niño: poder jugar, disfrutar. El Sol ofrece su luz protectora.
Es el triunfo de la luz sobre la oscuridad. El tránsito es alegre, vital.
Todo es armonia.

la luna - luna nueva

Peligro. Noche cerrada, oscura, luna nueva, tiempo en que el mundo de los muertos y los vivos se unen. La diosa Hécate gobierna en esta noche que parece eterna.
El héroe es llamado por el poder regresivo de la "madre". El debe volver al vientre para luego experimentar el segundo nacimiento que se verá realizado en El Sol.
Es la última prueba del héroe antes del regreso. Hay peligro de enloquecer. Un profundo miedo lo inunda todo. Confusión. La realidad se presenta distorsionada, tortuosa. Sin embargo, el sol está oculto pero brilla en la oscuridad. Quizás el héroe llore tanto que sus lágrimas distorsionen su vision.
Pantano, parálisis, la ciudad a lo lejos es visible aunque parece imposible de alcanzar, esta cerca.

la estrella - el ojo de dios

Sol invisible, constelacion interior, chispa divina.
Este arcano representa un tiempo de transición similar al de La Templanza. Es tiempo de sanación, de resignificación del propio destino. Suele haber nostalgia por lo que se llevó La Torre. Atrás quedaron las máscaras, las falsas seguridades, una vida "ordenada" en función de deseos ajenos. Hoy La Estrella es una mujer desnuda, sola, en plena noche, rodeada por el verde de un jardín, entregada a su trabajo de derramar el cántaro con agua en el río.
Se puede intuir un futuro diferente, conexiones imaginables. Esperanza.

la torre - liberacion

Estado de shock, impacto, golpe del destino.
El Diablo nos sometió y nos apegó a las estructuras conocidas y construidas por nosotros. Entonces sobreviene el choque, luego la liberacion. Al principio aparece la sorpresa, más tarde se podrá decodificar el aprendizaje escondido en esta situación. En este transito lo unico que se puede hacer es recuperarse del shock, ponerse a salvo. Aferrarse a los escombros de La Torre es un error. Caen las máscaras, los mandatos, el sistema de creencias. Ya habrá tiempo para reflexionar.
El concepto de seguridad se derrumba. Hay que volver a comenzar.

el diablo - angel caido

La Templanza es integracion. El Diablo división, apego. Cielo e infierno, dos caras de una misma moneda.
Sombra, apego, emociones primitivas. El estado de conciencia de El Diablo somete, atrapa, paraliza. El en si mismo es confuso y confrontativo.
Representa los complejos que se arraigan en la sombra de la psiquis, en el inconsciente personal y que actúan autónomamente.
Si en el arcano anterior la alquimia no se pudo realizar, no se pudo discernir qué sirve, qué hay que desechar, qué se puede transformar, en el Diablo el apego se agudiza.
La Templanza es un estado de calma, paz, equilibrio. Un tiempo de sanacion, de retiro. Sin embargo, no se puede vivir eternamente en los brazos del ángel. El ángel caído, El Diablo, nos pone otra vez en el ruedo para enfrentarnos con nuestros aspectos oscuros, no integrados, rechazados y negados por nosotros mismos, para así poder transformar finalmente la oscuridad en luz.

viernes, octubre 02, 2009

la templanza - angel alquimico

El ego del héroe sufrió un gran impacto, primero con El Colgado luego con La Muerte. Vivió una crucifixión y atravesó momentos de gran dolor y sufrimiento. Este tránsito lo conecto con algo mayor a su personalidad y lo obligó a ver las cosas con otra mirada y perspectiva. Sin embargo, ahora es tiempo de sanación, integración, alquimia.
El angel de La Templanza trae un mensaje de esperanza. Aquello que aparecía desmembrado y disperso en La Muerte se integra, se recicla. El ego comienza a vislumbrar el própósito de la iniciación. La Templanza es la guía en el inframundo, el rostro amoroso de los dioses que nos asisten en nuestras horas de desolación. Nada esta perdido definitivamente, todo puede ser transformado.

la muerte - transformacion

El héroe se enfrenta a su proceso de transformación. El ego ya conocio el dolor, la sensación de que algo mayor a sí mismo se imponía. La experiencia de El Colgado se profundiza en La Muerte.
Hay que dejarse "morir", sabiendo que este proceso es depurativo. El héroe no muere físicamente, lo hace simbólicamente.
Hay confusión, sensaciones extrañas, la muerte está en todas partes: en las calles sucias, en la carne de animal expuesta en las vidrieras de las carnicerías. El héroe huele muerte, siente muerte, sueña muerte. Se siente desmembrado. Siente que se transforma pero aún no entiende este proceso, ni sabe cuándo será su fin o en qué se convertirá cuando termine todo esto. Estar centrado en medio de este proceso es la clave.
El transito es angustiante, sin embargo no es eterno. Pronto llegará el alivio de La Templanza.

el colgado - todo al reves

Si el héroe sobrealimentó a su bestia interna, se dejo tomar por su energía puede que la vida lo ponga ahora en posicion de colgado. Quizás la olvido y se fue desvitalizando de a poco hasta quedar en esta situacion.
El Colgado es iniciacion. Lo viejo debe ser exfoliado. Las células muertas dan lugar a las nuevas.
Representa un alto en el camino, un tiempo de espera, un aprendizaje doloroso.
Es el sacrificio del ego en algo mayor. ¿Alguien puede controlar algo en esta situacion? El destino se impone. La propuesta del arcano es mirar las cosas con una perspectiva diferente, ampliar la conciencia, resignificar nuestro camino. El Colgado necesitará de La Muerte para completar la iniciación y poder trascender la crucifixión: morir para luego resucitar.

la fuerza - pasion

Una de las lecciones que tiene que aprender el héroe es lograr un vínculo equilibrado con su bestia interna. Su libido, su energía vital debe ser canalizada apropiadamente.
El león puede ser una fuerza destructiva o protectora, depende de cómo se utilice.
En el tarot de Crowley este arcano se llama Deseo. Es el motor que no mueve, pero al mismo tiempo nos somete.
Mujer y bestia, bestia y mujer. Ambas parecen estar en medio de una lucha de poder. Sin embargo, la mujer tiene el control aunque lo ejerce con cuidado. Es el poder ejercido armónicamente, sin violencia.
La bestia guiará al héroe en su camino, podrá olfatear la adrenalina del oponente, su miedo, y al mismo tiempo generara en los otros: respeto, cuidado. Le dará la energía cuando el camino se presente demasiado escarpado, lo conectará con la vida cuando el deseo de muerte se haga presente y el héroe esté a punto de claudicar, lo revitalizará llenándolo de un poder que lo dejará asombrado. En sus horas oscuras peleará con la fuerza de un león para conquistar su conciencia.

rueda de la fortuna - cambios

La diosa de la fortuna trae bendiciones y dificultades. Nada es eterno. El tiempo es circular, cíclico.
El destino es madre, mujer, ella es la vida y la muerte. Es Hécate decidiendo qué nuevo habitante va a vivir en el hades. Es el ego sometiéndose a las experiencias de la vida y a los pares de opuestos: tristeza-alegria, placer-dolor, luz-oscuridad.
La rueda nos enfrenta con un interrogante, ¿cómo nos relacionamos con la experiencia? ¿somos introvertidos o extravertidos? ¿vivimos siempre situados en el afuera, sometidos a los vaivenes del entorno?, ¿somos libres o esclavos? Estar centrados es la propuesta de este arcano, de esa manera podremos tener la serenidad y la templanza para asumir los cambios ya sean beneficiosos o no (el hombre no solo se desestabiliza con los fracasos, también con los supuestos "exitos").
El héroe no puede vivir eternamente en la montaña. El es el héroe conectándose con su sabiduría interna. En este tiempo de espera, el debe aprender de sus errores, asimilar las lecciones del anciano sabio y partir.

el ermitaño - peregrino

El guerrero de El Carro hizo una toma de conciencia mediante el juicio de La Justicia. Salio a la conquista de su ser, se lanzó a la aventura. Ahora necesita peregrinar, encontrarse con su propia luz para seguir conquistando su conciencia, tiene que escuchar los sabios consejos del anciano, aquel que ya ha trascendido la dualidad, y hoy puede ser luz para los otros.
Sube a la montaña a conectarse con los dioses. Es de noche, pleno invierno, estacion que nos vuelve introspectivos. El Ermitaño no lleva las ropas del Hierofante ni sus atributos de poder, no las necesita, su túnica es gris y denota el paso del tiempo, su cetro es un simple cayado de pastor. El se ha desapegado de las cuestiones del mundo, el universo está en él.
Necesita meditar, reordenar prioridades, pasar un largo tiempo con el mismo. Sin embargo, el héroe no puede vivir eternamente apartado de los demás. El tiempo del retiro termina, se impone el cambio que traerá "La Rueda de la Fortuna"

la justicia - armonia universal

Equilibra dos fuerzas. Se basa en la razón y la equidad. Es una mujer que, sentada en un trono, ejerce una función masculina. No necesita movilizarse, ella tiene sus propios tiempos, es siempre inexorable, como La Muerte siempre llega.
Restaura, repara, alivia. Balanza y espada son sus instrumentos. Pesa, sopesa, corta, separa lo bueno de lo malo.
Es la ley de causa y efecto, la Maat de los egipcios. Símbolo de armonía universal.
Ella juzgará al conductor de El Carro. Reparará el daño causado o lo compensará.

el carro - el guerrero de la luz

Es el guerrero, el héroe que parte hacia la conquista de sí mismo. El viaje estará plagado de aventuras y también de dificultades. Nuevos paisajes, otras miradas, otras tierras, otros rostros.
El avanza, emprende, conquista.
Es el Joven Enamorado que ha decidido, se ha subido a su carro, ha emprendido el viaje.
Viaje. Carro. Héroe. El ego aún es inmaduro. Un exceso de impetuosidad puede hacer que el vehículo vuelque. La misión de este arcano es proyectar el carro hacia adelante. Se necesitará que La Justicia aporte equilibrio.

el joven enamorado - puer aeternus

Es el joven, el adolescente eterno ligado a la "madre" pero al mismo tiempo libre, desapegado, anhelante de mundos maravillosos y perfectos.
Es el "llamado" que recibe el héroe para que abandone su comunidad y emprenda su propio camino. Elegir con el corazon es la propuesta de este arcano, salir de la dualidad, la encrucijada, para ello deberá abandonar lo conocido, jugarse, accionar.
La situación conlleva una parálisis, es difícil decidir porque las propuestas de ambas mujeres son atractivas. El mundo de la madre aporta seguridad, alimento. El ánima representada por la mujer joven, aventura, y por ende vértigo, miedo. El ángel Cupido señala el camino "correcto". El alma busca su evolución. Se necesitará un guerrero con voluntad firme para tomar decisiones y emprender el camino.

el hierofante - mediador espiritual

Dice Fernando Schwartz que cuando una civilización no satisface a sus integrantes, el sistema colapsa. El Hierofante aporta el sistema de valores sobre los que se construye la civilización. Es el sustrato axiológico de los primeros pobladores que deciden unir sus vidas en una misma comunidad. Son los "valores" que conforman una organización junto con la misión y la visión de la misma.
El aporta el sentido de lo trascendente. Nos conecta con la dimensión espiritual mediante dogmas y reglas.
Es la "conciencia" de una comunidad. Es el mediador entre los hombres y dios.
Representa el momento en que el hombre y dios dialogan, interactúan. Ese instante en qué el hombre se cuestiona, cuál es su destino, qué quieren los dioses de él.

el emperador - padre terrenal

El Emperador junto con La Emperatriz conforman la pareja real de los cuentos de hadas, son los padres terrenales.
Su misión es formar estructuras durables y auto-sustentables. El ordena, limita, protege. Levanta un castillo y luego construye los muros para protegerlo de los ataques exteriores. Crea un imperio, una empresa, gobierna una institución. El es el gobernante, el líder. Concreto, realizador, protector. Ejerce el poder a veces con autoridad, otras con autoritarismo. Es tanto el "estado benefactor" o el tirano de turno.
Conforma una civilización y la defiende para el bien de la comunidad y su energía fluye en ese sentido. Sin embargo, necesitará que El Hierofante aporte el sentido último a esta estructura.

la emperatriz - luna llena

Ella es la madre universal, la madre tierra que sustenta, nutre, contiene. Es la mujer que es capaz de defender la vida, sean sus hijos o sus creaciones. Es la luna llena, vital, luminosa, fecunda.
Emprendedora, creativa, luchadora puede volverse apegada a su creación, hacerla propia, fagocitarla.
Su jardín desborda fertilidad, como todo principio creativo necesita del caos para fluir con su creatividad. Así como El Loco necesitaba de El Mago para canalizar la creación, ella necesita que alguien aporte "orden", límites. Su misión consiste en fructificar la vida ilimitadamente, será entonces El Emperador quien ordene su jardín.

jueves, octubre 01, 2009

la sacerdotisa - luna creciente

Mujer, misterio, aguas fertilizadoras. La Sacerdotisa representa el arquetipo de la madre celestial que ha sido representada en las diosas de la fertilidad en las distintas culturas. Virgen y sin embargo imbuida en la tarea de engendrar vida. Se mantiene distante, misteriosa, dual.
Ella es la musa inspiradora, la mujer inalcanzable, quien tiene la llave para que nos adentremos en la sabiduría de la vida.
Junto con El Mago conforman la dupla de los dioses espirituales, los que nos conectan con lo trascendente.
Semilla, luna creciente, sutil, frágil, un tiempo de espera, en nueve meses se ve el resultado hecho hijo. Ella da vida, el proceso es fluctuante, emocional. Su mision no es sostener esa vida sino ser su vehículo. Necesita de La Emperatriz, La "Madre" para que esta vida sea nutrida.

el mago - alquimista

A El Mago le toca la tarea de canalizar la energía dispersa y fertilizadora de El Loco.
El es quien realiza la alquimia interna, la conexión entre el mundo del espíritu y la materia. El conoce sus limitaciones y posibilidades y como conjugarlas en pos de generar algo concreto.
Es el pionero. El iniciador. Quien trae lo nuevo y lo hace posible. Es el "mercurio" de los alquimistas, la materia prima.
Necesita del otro, de su mirada. Busca seducir, encantar, ser observado.
Es un hacedor, un constante buscador de conexiones. Domina el universo del fuego, el aire, el agua y la tierra.
Engañoso, veloz como el aire, imposible de atrapar, es posible que los demás queden atrapados por su encanto y habilidad de comunicación.
El hace que lo imposible se haga realidad, ¿pero no es la realidad simplemente "maya" ilusion?

el circuito evolutivo de los arcanos mayores

(El Loco)
El tarot es un camino de evolucion de la conciencia asimilable al esquema que propone el zodiaco. Del Loco al Mundo se cierra un ciclo evolutivo al igual que ocurre con relación a Aries- Piscis. Es un esquema circular, un ouroboros.
El Loco es el cero y el veintidos, se ubica en el comienzo y también en el final del ciclo, lo abre y lo cierra, su energía es dispersa, caótica, él es el big-bang del comienzo de los tiempos, la energía creativa y creadora. Su estado de conciencia es primitivo, no puede haber registro del otro porque todo está en sus comienzos. Prevalece el entusiasmo, el juego, la alegría, en este contexto todo es posible y realizable. No hay conciencia del peligro simbolizado por el precipicio en el tarot marselles. El mundo se despliega a los ojos de El Loco como un universo lleno de posibilidades.
Sin embargo, es necesario canalizar esta energia para que no se pierda, no se disperse. El Loco sabe que no tiene esa capacidad, su mision es otra, se incorpora a este esquema El Mago, el alquimista, el comunicador, el iniciador.

miércoles, septiembre 23, 2009

pautas para leer el tarot

¿En qué nos basamos para interpretar el oráculo? En el concepto junguiano de la sincronicidad para explicar cómo funciona el mismo. La sincronicidad consiste en la unión trascendental de dos hechos que aparentemente parecen desligados y que sin embargo, conforman una unidad física y psíquica. El hecho de extraer una carta es un hecho físico, el problema, la consulta es un hecho psíquico, el momento en que se extrae una carta y la situación determinada comparten la misma esencia por ende el significado arquetípico de la carta nos va dar la respuesta a la inquietud que se plantea. Marie von Franz en su libro “Adivinación y Sincronicidad” explica muy claramente este fenómeno. Entonces la interpretación se enriquece, no se trata ya de predecir tal o cual situación externa que deja a la persona en un lugar de dependencia con respecto al afuera, sino de conocer cuál es la cualidad energética del momento en el que nos encontramos, cualidad que tiene que ver con su propio mundo interior, y obviamente la interacción de ese mundo con el afuera. Ese conocimiento le va a servir a la persona para poder tomar mejores decisiones.
El tema de los tiempos en el tarot es un tema que genera cierta polémica. ¿Se pueden determinar? Muchos intérpretes del tarot utilizan los arcanos menores. Es muy difícil hablar de tiempos a la hora de consultar el tarot. Al basarnos en la teoría de Jung podemos considerar la calidad “activa” o “pasiva” (masculino-femenino) de la carta a la hora de definir si una situación se puede definir en forma rápida o por el contrario llevará un proceso más complejo en el tiempo. Las cartas activas son cartas de concreción. El Sol, El Carro, El Mago, etc. arquetipos de orden masculino (actividad, lucha, acción, fecundidad, racionalidad), mientras que las pasivas se refieren a energías femeninas (introspección, fecundidad, receptividad), como la Sacerdotisa, la Emperatriz, El Ermitaño, La Luna etc, obviamente tendremos que ver también con qué otras cartas están acompañadas. Así también los arcanos que representan iniciaciones tales como El Colgado, La Muerte nos hablan de procesos que llevan su tiempo de elaboración, o sea son cartas que marcan tiempos más o menos prolongados.
Personalmente no trabajo con cartas invertidas. Considero que toda carta como el arquetipo que representa contiene su aspecto luminoso y sombrío (yang y ying). En algunos casos como por ej “El Sol” la luz predomina por sobre la sombra mientras que en “La Luna” es exactamente al revés. Sé que en muchos textos se sugiere trabajar con cartas invertidas, pero en mi opinión estamos estudiando un oráculo que encierra una sabiduría a la cual hay que aproximarse con la intuición. Al aplicar la inversión de las cartas queremos vincularnos con el tarot aplicando la lógica: blanco o negro, al derecho es tal cosa, a la inversa otra. Pensemos en la teoría de los opuestos de Jung, en el ying y el yang que mencionamos antes. Las energías no son positivas o negativas per se, en la sombra esta la luz y en la luz esta la oscuridad, siempre. Trabajar con cartas invertidas es recortar esa posibilidad por una cuestión de orden mental. Repito: hay que aproximarse al tarot de la mano de la Sacerdotisa no mediante el pensamiento racional de El Emperador.
Por otra parte las combinaciones de cartas en una misma tirada nos darán la pauta de la cualidad energética de la respuesta. Propongo utilizar el oráculo para captar la esencia de la situación dada y cómo estamos situados frente a aquella. En función de esa energía podemos hacer conscientes nuestras posibilidades, y cuestiones a considerar y tener mejores herramientas a la hora de tomar nuestras decisiones. Sin embargo, hay que tener en cuenta también que nada es definitivo, lo único permanente es el cambio, nada es bueno o malo en sí mismo, simplemente es.
Uno de los obstáculos más frecuentes que observo en la enseñanza del tarot es la tendencia a interpretar las cartas en forma individual de acuerdo al significado. Por ejemplo en una tirada de tres cartas, se lee una por una y no se puede ver la totalidad, uno se conecta con el tarot desde el hemisferio izquierdo intentando recordar cuál era el significado de las cartas en cuestión en lugar de hacerlo desde el hemisferio derecho, una vez mas El Emperador por sobre La Sacerdotisa. Por eso creo que es tan importante aproximarse al mundo de tarot y a cualquier otra disciplina esotérica con los canales abiertos, entregados a nuestra intuición, conectándonos con nuestro sentir y no únicamente con nuestra mente. La clave es realizar una alquimia entre las cartas, fusionarlas, encontrar un hilo conductor que provoque el insight y traiga a la conciencia aquello que estaba enterrado en el inconsciente. Cuando vamos al teatro a ver una obra los personajes en escena tienen su individualidad, su propia voz y sin embargo forman parte de una misma pieza artística, ellos en conjunto cuentan una historia. Nosotros nos conectamos con la historia y al mismo tiempo podemos también comprender el sentir de los personajes. De la misma manera nos tenemos que relacionar con los arcanos, cada uno tiene su color, su impronta energética, pero sobre la mesa como respuesta a una pregunta conforman una unidad que hay que transmitir, ellos son los personajes que articulan la obra que se juega en el escenario de la vida de quien consulta. A veces la respuesta es clara porque los arcanos que surgen tienen energías afines, en otras oportunidades los arcanos plantean energías opuestas, que no hacen más que mostrar los distintos matices que involucra la respuesta, las “contradicciones” y/o “dualidades” del tema a responder.
Un método que utilizo para interpretar el tarot es conectar el arcano mayor que se extrae con la inmediatamente anterior y posterior, aunque no estén en la mesa, las invitamos a participar. Por e.j. si el consultante nos pregunta acerca de su estado de situación actual y extrae la carta de La Templanza la relacionamos con la inmediata anterior o sea La Muerte, entonces inferimos que la persona viene de atravesar una crisis importante de la que acaba de salir, se siente relativamente en paz, en un proceso de reciclaje de lo viejo y de apertura hacia lo nuevo, su ego ha sufrido un golpe importante, la carta inmediatamente posterior es El Diablo, de tal modo que es muy importante que la persona logre realizar un proceso de purificación interna desprendiéndose de lo viejo, asumiendo la nueva realidad y se enfrente a sus partes oscuras, sus miedos, sus dependencias, de modo tal que se encuentre lo más libre posible para emprender la nueva etapa. Veamos otro ejemplo, imaginemos que esta vez es El Carro, la persona viene de un proceso de muchas dudas, inseguridades (El Joven Enamorado), finalmente se jugó por sus deseos y accionó, ahora si se cae en un exceso de confianza en sí misma y se cree omnipotente, no respeta los ciclos, se ciega y no presta atención a los intereses de los demás puede que tenga que responder por los daños causados ya sea en la Justicia humana o la divina (La Justicia).
Ningún oráculo es infalible. Cuanto más sepamos acerca del lenguaje simbólico que está presente en los arcanos, y más nos conectemos con nuestra propia intuición, mejor interpretaremos su mensaje. Nuestra misión como intérpretes del tarot es aclarar ideas, conceptos, ayudar a la persona a conectar con su propio interior, con su sabiduría, con su inconsciente que es de dónde emanan todas las respuestas.
Sin embargo, lo interesante del tarot es que no necesitamos convertirnos en intérpretes profesionales sino que podemos aplicarlo en nuestra vida cotidiana. Cuando necesitamos entender la energía de determinado momento o situación el tarot puede ayudar a graficarlo y a comprender el mensaje universal que se encuentra debajo de la superficie.


bibliografia recomendada

"Jung y el Tarot" Sallie Nichols es muy completo y claro en el desarrollo de los conceptos de la psicología junguiana al tarot

La trilogía de Robert Wang
"Junguian Tarot" (en ingles)
"Psicology and Tarot" Robert Wang
"Perfect Tarot Divination"

"El héroe de las mil caras" Joseph Campbell fundamental para entender el mito universal del héroe

"Mitos, ritos y símbolos" Fernando Schwarz

"Jung y el Proceso de Individuación" Alberto Chislovsky

"Recuerdos, sueños y pensamientos" biografía de Carl Jung imprescindible para comprender la obra de Jung. Toda la obra de Jung Editorial Trotta

"Dioses interiores" Laura Winkler

"El horóscopo del tarot" Roberto Torres

"El tarot y el viaje del heroe" Hajo Banzhaf el autor relaciona las distintas etapas del viaje del héroe con el camino evolutivo del tarot

"Diccionario de Símbolos" J. Chevalier Alain Gheerbrandt

miércoles, septiembre 16, 2009

El Carro en la actualidad y en los sueños











El Arcano N° 7 "El Carro" viene a continuación de "Los Enamorados". Luego de la parálisis que planteaba la escena del hombre que se debatía entre dos mujeres - el ánima por un lado representada por la mujer joven y la madre simbolizando el origen, los mandatos sociales, culturales y familiares por el otro - "El Carro" se presenta para imprimir movimiento. La duda de este Joven Enamorado que no podía decidir entre una opción y otra finalmente materializa su atracción por la mujer joven y entonces se sube a su propio "carro", va hacia la conquista de su propio destino, que no es más que el encuentro con su "self".




El carro es un símbolo muy utilizado por las distintas culturas, tanto con contenido simbolico como asi también como elemento de utilidad concreta. En términos simbólicos es el instrumento por el cual la psique se dirige hacia su transformación final, una regeneración que tiene que ver con escuchar el corazón, seguir la propia ruta, ser valiente, autónomo, independiente. Es netamente un arcano masculino entendido en términos de energía activa, emprendedora, de concreciones. Dos advertencias son necesarias a la hora de conducir el carro: destreza y prudencia. En este camino de evolución que nos muestra el tarot el ego aún es inmaduro, en el tarot marsellés es un principe quien conduce, no un rey. El conductor debe relacionarse con su "anciano sabio" para poder tener un viaje armonioso, productivo y con un buen destino. De lo contrario puede que el carro vuelque y que quien lo maneja salga lastimado o termine lastimando a otros. Esto se aplica a la vida del hombre. El camino hacia la conquista de la conciencia nunca es fácil, está plagada de peligros, y el enemigo principal puede ser la propia soberbia.




El automovil de nuestos días es el receptáculo moderno del simbólico carro, nos permite desplazarnos, conocer paisajes nuevos, proyectar en el una continuación de nuestro hogar, de nuestra "persona" entendida en términos junguianos. El hombre moderno le da mucha importancia a la tenencia del auto, sólo que generalmente lo entiende como símbolo de status y establece una relación particular con el, como si el auto fuera una prolongación de su masculinidad. El hombre urbano, alienado por la vida del siglo XXI, alejado del cosmos, de su propia naturaleza, probablemente no repare en este "condicionamiento" arquetípico. Sin embargo, la necesidad de tener un auto propio es intensa. Surge en la adolescencia, época en la cual la persona está construyendo su identidad, momento en que el estado autoriza la expedición de la licencia de conducir y se mantiene a lo largo de la vida, con especial énfasis en el género masculino, sin dejar de lado a las mujeres que han conquistado en gran medida su individualidad.




El hombre y la mujer sueñan. La psiquis tiende a tomar elementos concretos de la realidad, es posible que sueñen con carros romanos o egipcios, pero es más probable que ese carro antiguo sea ahora un auto contemporáneo. En términos generales podemos relacionar el hecho de soñar con esta temática con el simbolismo del carro. Por supuesto que es necesario saber en qué contexto se majera ese auto: si quien sueña es el conductor, si es copiloto, qué sucede en la escena, etc. En principio es posible que el soñante se encuentre en un momento marcado por una gran necesidad de actividad, independencia y autonomía, o que desee experimentar cambios, experiencias nuevas. Lo masculino entendido como energía pareciera estar destacada, sea el soñante un hombre o una mujer, los atributos "positivos" de El Carro se aplican a esta situación. Sin embargo, si en el sueño el auto vuelca, choca, se cae a un precipicio o por cualquier circunstancia el conductor pierde el control del vehículo estamos frente a la sombra de "El Carro" y se aplica lo dicho anteriormente. El soñante no puede controlar su individualidad, se escapa de su control, se destruye, cae, se entrega al abrazo de la "Gran Madre", no puede avanzar.




El Carro entonces representado en los sueños como un auto contemporáneo simboliza nuestros deseos de dejar partir cualquier situación, creencia, mandato, etc que nos aparte de nuestros deseos más profundos. Así como el héroe-guerrero parte de su comunidad para conquistar su cometido, el hombre moderno también siente la necesidad de luchar contra sus aspectos regresivos y liberar su ser.




En mis cursos de tarot utilizo las técnicas de interpretación de los sueños basada en lo arquetipal para comprobar cómo los arcanos van despertando contenidos inconscientes en quienes los reciben. Independientemente de ello, creo que conocer la dimensión simbólica de nuestra realidad nos permite comprendernos mejor como seres humanos hermanados por nuestra herencia arquetípica, ancestral y por ende enriquecer nuestra existencia.
















viernes, julio 24, 2009

Los arquetipos del tarot y los sueños



LA ESTRELLA – LA TORRE

Dice J. Campbell que el mito es el sueño público mientras que el sueño es el mito privado. En ese sentido, los arquetipos del inconsciente colectivo se manifiestan en sueños cuando el hombre urbano, tan ajeno al cosmos, se entrega al sueño y “Morfeo” dios del sueño para los griegos, lo lleva a otro plano en el que se habla otro lenguaje.
Podemos encontrar un paralelismo entre los sueños típicos y algunos arcanos del tarot, obviamente cada soñante es un mundo aparte y no tenemos que hacer una interpretación simplista. Sin embargo, si todos compartimos el mismo inconsciente colectivo no es extraño que las temáticas de los sueños se repitan y en el material simbólico podamos encontrar un hilo conductor.
En el arcano XVII “La Estrella” encontramos símbolos muy ricos que habitualmente se encuentran en los sueños más comunes entre las personas.
La protagonista de la imagen es una mujer desnuda, que se encuentra en medio de un jardín. Ella está en silencio, volcando el agua de dos cántaros en el río. Por detrás de ella se encuentran dos árboles, sobre uno de ellos hay un pájaro, en la parte superior encontramos una estrella circundada por otras siete más pequeñas.
Fundamentalmente podemos relacionar a este arcano con los sueños típicos de la desnudez. Generalmente en estos sueños la persona se ve a sí misma desnuda, en medio de la calle o un lugar público, siente vergüenza, temor, angustia, ante la mirada de las demás personas. Sin embargo, los otros se muestran indiferentes ante la desnudez. Desde el punto de vista junguiano, la ropa representa la máscara, la herramienta mediante la cual operamos en el mundo y ocultamos nuestro auténtico ser. La máscara es el puente entre la conciencia individual y la sociedad. En el arcano “La Estrella” el ego viene de sufrir un gran impacto. “La Torre” fue destruida y en ese colapso fue desalojado. Recordemos que en este arcano son dos personas: un hombre y una mujer quienes resultan expulsados de esta construcción humana. Estas dos personas son arrojadas vestidas. En el arcano siguiente “La Estrella” aparece desnuda. La divinidad libera a estas personas de sus estructuras involucionadas que las apartaban de lo divino. El ego que se había erigido en dios debe ser ahora puesto en su lugar. Por ende la persona se encuentra desnuda, despojada de sus ropas, libre de su máscara, mandatos sociales, familiares, culturales. En ese sentido el autor Jorge Sergio en su libro “Teorema de los Sueños” compara la interpretación de este sueño proporcionada por Freud y la mirada desde optica de la psicología de Jung.
Podemos decir entonces que quienes se sueñan desnudos pueden llegar a estar necesitados o en proceso de liberarse de su máscara y conectarse más profundamente con su verdadero ser. El sueño puede representar una etapa de transición en la cual el self “presiona” para que la persona mire en su interior, se libere de viejos condicionamientos del pasado y resignifique su destino en virtud de una conexión más amplia con su propio ser y con el universo en general.
Volviendo al arcano “La Torre” en su investigación Jorge Sergio da varios ejemplos de sueños en los cuales los soñantes suben a una torre, azotea o directamente vuelan, en algunos casos no saben cómo bajar o caen, también hay ejemplos de sueños en los cuales las personas suben escaleras y no llegan a ninguna parte. Pienso que estos sueños representan situaciones atribuibles al arquetipo que involucra “La Torre”, quizás el mensaje del inconsciente sea advertirnos del peligro de la inflamación del ego, la cristalización de la máscara, que nos ha dejado en un lugar del cual ya no encontramos cómo bajar. El hecho de subir escaleras que no conducen a ninguna parte tiene que ver con la problemática de la Torre antes de la caída. El ego sobrevalorado, que emprende una carrera quien sabe adónde, nos separa del resto y de nosotros mismos, y por ende no conduce a ningún lado, lo único que resta esperar es una caída que en muchos sueños se efectúa en una pileta de natación, un lago, un espacio acuoso en donde regenerarse y volver a empezar.

martes, junio 16, 2009

Lecturas de tarot junguiano




Cuando una persona me pide una lectura preparo energéticamente el lugar y me predispongo a recibirla, previa meditación. Los antiguos consideraban que ciertos sitios eran sagrados y para demarcarlos utilizaban el círculo como protección. Esa es la idea que me guía cuando digo que preparo el lugar: lo vuelvo sagrado, una especie de templo, un espacio sin tiempo ni lugar en que el mensaje del tarot pueda llegar fluidamente.
En esa hora y media en que nos encontramos los relojes se detienen, los celulares se apagan, “es un tiempo fuera del tiempo”, en donde el mundo cósmico, primigenio, de donde surgen los arquetipos del inconsciente colectivo descubierto por Jung, se manifiestan en el mundo de los hombres. En realidad este otro mundo, el de los arquetipos, está siempre haciendo frontera, se nos manifiesta en sueños, mensajes, sincronicidades. Lamentablemente estamos demasiado ocupados para escuchar su lenguaje. Si observamos en las iglesias hay figuras de ángeles que se erigen en sus entradas, implica que el lugar es un sitio sagrado, custodiado, la idea es que cuando uno entra pueda adquirir una experiencia trascendente que lo transforme. Salimos de la iglesia y no somos los mismos, algo se ha iluminado en nosotros. Ese es mi norte, unir ambos mundos, provocar en el otro una toma de conciencia.
Preparo la mesa. El aceite esencial, una gema de cuarzo, una fuente de agua, nos
conectan con los elementos de la naturaleza. El aroma de los aceites nos generan sensaciones, nos despiertan emociones, expanden nuestra capacidad perceptiva y sensorial. El cuarzo nos recuerda a la energía de la tierra, su sostén, su capacidad de curación. La fuente de agua la fluidez de un río que arrastra, integra, y busca su camino hacia el mar.
Comienza la sesión, la persona se acomoda, intento que se conecte con este espacio especialmente sellado para ella. Le pido que elija una runa y la dejo apartada hasta que termine la sesión. Luego le pido que mezcle las cartas conectándose con la energía y cuando ella lo considere acomodo las cartas en círculo, doce cartas en total, doce aspectos de la existencia humana, doce signos del zodíaco.
La lectura rige para su presente y sus posibilidades futuras, no ahondo en su pasado, me interesa el hoy lleno de oportunidades. El oráculo es una guía para la conciencia. Los acontecimientos externos en general son un mero reflejo de nuestro fuero interno. Los arquetipos representados en los doce sectores de la vida nos van mostrando pautas de conducta, patrones energéticos que se van desplegando. Estas energías que se hacen presentes van tejiendo posibilidades y desafíos a tener en cuenta. El círculo de cartas se va amalgamando y los distintos sectores empiezan a vincularse unos con otros. La persona se conecta con el panorama general de su vida: los recursos, el hogar, los vínculos familiares, el trabajo, los viajes, los estudios, el inconsciente, las amistades. Cómo se siente, cuáles son sus anhelos, qué tránsito está atravesando.
Vienen luego las preguntas. El procedimiento es el mismo: interpretar qué energía se despliega y mediante la intuición leer el mensaje. La respuesta intenta ser lo mas concreta y realista posible. No dar falsas expectativas es fundamental. A veces la respuesta del tarot es muy clara, otras se presenta confusa, ambigua, quizás es el momento adecuado para que la persona se deje fluir y confíe en que el mensaje llegará a ella por otra vía cuando esté preparada.
Antes de cerrar la sesión damos vuelta la runa. Leemos el mensaje a modo de cierre. La persona se va y el lugar recupera su impronta cotidiana. Los relojes se reanudan y las líneas telefónicas se activan.
La persona se lleva una clara dimensión de su matriz energética actual que le permitirá adquirir un sentido más real de sus cosas. Consciente ahora de sus posibilidades y desafíos a enfrentar vuelve al mundo de los hombres.

sábado, mayo 30, 2009

El circuito evolutivo de los arcanos menores


Asi llegamos a bocetar los distintos aspectos de los arcanos menores. El número diez que se corresponde con la Rueda de la Fortuna nos indicaba un ciclo cumplido. El diez de espadas el final de un sistema de creencias agotado, el diez de copas la consagracion de un vinculo afectivo profundo y real, el diez de bastos el exceso de energia que termina por desenergizar, el diez de oros mediante el que se consolida un patrimonio. Sin embargo, para que la energía se mantenga vital debemos incluir tambien a los ases. El circuito evolutivo que plantean los arcanos, tanto los mayores como los menores, conforman un circulo que simboliza el tiempo ciclico natural.
El agotamiento de los recursos mentales necesita encontrar una reestructuracion, una transformacion total que se va a materializar en el as de espadas.
El vinculo profundo necesitara tambien repactarse, refrescarse, seguir siendo alimento espiritual para sus integrantes.
La energía excesiva del diez de bastos que termina por aplastar necesitara reencausarse y relanzarse con toda la potencia mediante el as de bastos.
El patrimonio consolidado debera administrarse sabiamente, adaptarse a los tiempos, emprender nuevas vias de productividad, lo cual se logra en el as.
Asi ningun final es tal sino simplemente el preludio de un nuevo comienzo

N° X - nuevo ciclo

Es el numero de la Rueda de la Fortuna, el cambio, el nuevo ciclo se agota y da paso al nuevo. Todas las lecciones aprendidas nos van a servir ahora para volver a empezar y atravesar el umbral con otra conciencia. La clave es estar lo mas centrados que nos sea posible, si llegamos a este punto hemos sobrevivido a los vaivenes de la vida sin haber perdido nuestro corazon en cada intento.
El diez de espadas marca el final de un sistema de creencias. Muerte de ideas, convicciones, proyectos intelectuales, modos de comunicacion.
El diez de bastos señala que es necesario depurarnos de los excesos con los que hemos saturado nuestra vida, excesivas responsabilidades, actividades, habitos poco sanos para nuestro cuerpo, mente y espiritu.
El diez de copas por el contrario nos augura una nueva modalidad afectiva. Aprendimos a integrar nuestra anima o animus. Asistimos al matrimonio alquimico. Podemos disfrutar de un vinculo pleno, armonico pero por sobre todo real.
El diez de oros nos habla de prosperidad ganada con nuestro propio esfuerzo, aunque nos advierte que no caigamos nuevamente en el apego y los miedos que planteaba el cuatro. Se relaciona a este arcano con legados y herencias, en tanto no somos eternos, lo material pasa de mano en mano, y nuestros afectos disfrutaran de las obras que erigimos en vida. De alguna manera tambien lo material se recicla.

N° IX - sabiduria y aislamiento

Este numero se relaciona con El Ermitaño en su faceta sabia, prudente, y en la idea de austeridad y aislamiento. La energía requiere una leccion mas para completar el ciclo y afrontar en el diez un ciclo nuevo.
En el nueve de espadas la situacion de aislamiento mental se profundizó, estamos mas solos que nunca, tomados por lo regresivo, en el medio de la noche nos asaltan dudas, pensamientos oscuros. Miedos, victimización, locura. Se puede asociar con el arcano de La Luna.
En el nueve de bastos necesitamos aprender la prudencia en cuanto al manejo de la energía. El ocho nos desconcerto trayendonos situaciones que no esperabamos. La energia ahora se encuentra en suspension, algo reprimida.
El nueve de copas nos regala la posibilidad de ver nuestra realidad afectiva en forma realista. Nos conectamos desde el ser, sabemos ya quienes somos, qué podemos pedirle al otro, que nos pueden ofrecer. Podemos consolidar vinculos reales, no meras proyecciones, aprendemos a amar con profundidad.
El nueve de oros nos encuentra disfrutando de los beneficios de haber resuelto el karma del dinero, consolidamos el patrimonio, nos volvimos abundantes, nos esforzamos por ser productivos y ahora podemos disfrutar.

N° VIII - karma

El ocho es el numero de La Justicia, la ley de causa y efecto determina que toda acción genera un efecto al cual deberemos responder eventualmente. La idea de Justicia tiene que ver con reparar y volvernos seres responsables. Este arcano pone a prueba las lecciones que tuvieron lugar en los arcanos anteriores. Constituye un punto de inflexion, un balance, una prueba.
El siete de espadas nos indicaba un mundo nuevo de ideas aunque el peligro era volver a caer en el dogmatismo. El ocho nos muestra por un lado que la excesiva racionalidad y por el otro la rigidez mental nos han hecho prisioneros. El pensamiento nos toma y nos ailsa, nos deja en un lugar oscuro del que es dificil salir sin ayuda.
El siete de bastos planteaba un exceso de pasion. En el ocho nos encontramos con las consecuencias de esa pasion desmedida, sorpresas, situaciones inesperadas que no estan al alcance de nuestras expectativas. No supimos medir nuestros actos, nos dejamos llevar por un exceso de entusiasmo.
El siete de copas nos hablaba de ilusion, ensueño. Salimos a la conquista de lo afectivo sin haber elaborado el pasado, sin habernos hecho cargo de nuestras proyecciones. En el ocho nos volvemos a encontrar solos, quizas no supimos amar, o nos enamoramos de una fanasia. Volvemos a repensar lo afectivo.
El siete de oros nos habia puesto en el camino de la abundancia conquistada a base de esfuerzo y de conciencia. El ocho nos encuentra aún mas solidos en ese camino. Obtenemos lo que nos merecemos, todo cuanto hemos sembrado en el arcano anterior. Podemos seguir creciendo y generando reservas para eventuales inconvenientes.

El N° VII - actividad

Es el numero de El Carro, cuando llegamos a este arcano, la decision ya fue tomada previamente, la encrucijada quedo atras y ahora el carro avanza con toda su energia. El peligro que plantea es la temeridad y la soberbia. Las condiciones para llevar este carro a buen termino son la destreza y el equilibrio, si el conductor no puede dirigir su propio yo dificilmente pueda conducir el instrumento que lo lleva a su propio descubrimiento.
El siete de espadas combina la acción, la autodeterminación y el mundo de la mente. Podemos estar ante una energia mas dispuesta a abrirse a ideas nuevas a diferencia de lo que veiamos en el cuatro de espadas. En el seis nos tomamos el tiempo necesario para reflexionar y para decidir. El riesgo es volvernos agresivos verbalmente, volver a caer en la creencia de que nuestro camino es el único posible.
El siete de bastos nos conecta con un exceso de energía, entusiasmo y pasion. El riesgo es dañar lo ya conseguido, volverse impacientes, desbordados.
El siete de copas plantea una dispersión en la energía afectiva. En el seis volvimos al pasado, epocas en las que fuimos amados y amamos, nos hicimos conciente de nuestra necesidad de amar. Si nos volvimos dependientes de ese afecto, o nos colocamos en la postura del niño que demanda y reclama para si sin tener registro del otro, ahora en el siete hay confusión, ilusiones, autoengaño. No estamos capacitados aun para amar profundamente. El chakra cardiaco sigue bloqueado. Seguimos sometidos al ego que exige afecto, es egoista, vive en la ficcion que se crea.
En el siete de oros vemos el fruto del aprendizaje que planteaba el cinco, en ese tiempo la vida nos conecto con la carencia, luego volvimos a empezar, quizas necesitamos de la asistencia del otro, comprendimos lo que es sufrir necesidades y por lo tanto asistimos también nosotros a los demas. En el siete de oros con esta conciencia nos concentramos en nuestros recursos internos y los pusimos a trabajar, comprendemos que el dinero es energía, nos hacemos concientes del esfuerzo de hacernos cargo de los aspectos materiales de la vida. Sentamos las bases de la prosperidad.