sábado, mayo 30, 2009

El circuito evolutivo de los arcanos menores


Asi llegamos a bocetar los distintos aspectos de los arcanos menores. El número diez que se corresponde con la Rueda de la Fortuna nos indicaba un ciclo cumplido. El diez de espadas el final de un sistema de creencias agotado, el diez de copas la consagracion de un vinculo afectivo profundo y real, el diez de bastos el exceso de energia que termina por desenergizar, el diez de oros mediante el que se consolida un patrimonio. Sin embargo, para que la energía se mantenga vital debemos incluir tambien a los ases. El circuito evolutivo que plantean los arcanos, tanto los mayores como los menores, conforman un circulo que simboliza el tiempo ciclico natural.
El agotamiento de los recursos mentales necesita encontrar una reestructuracion, una transformacion total que se va a materializar en el as de espadas.
El vinculo profundo necesitara tambien repactarse, refrescarse, seguir siendo alimento espiritual para sus integrantes.
La energía excesiva del diez de bastos que termina por aplastar necesitara reencausarse y relanzarse con toda la potencia mediante el as de bastos.
El patrimonio consolidado debera administrarse sabiamente, adaptarse a los tiempos, emprender nuevas vias de productividad, lo cual se logra en el as.
Asi ningun final es tal sino simplemente el preludio de un nuevo comienzo

N° X - nuevo ciclo

Es el numero de la Rueda de la Fortuna, el cambio, el nuevo ciclo se agota y da paso al nuevo. Todas las lecciones aprendidas nos van a servir ahora para volver a empezar y atravesar el umbral con otra conciencia. La clave es estar lo mas centrados que nos sea posible, si llegamos a este punto hemos sobrevivido a los vaivenes de la vida sin haber perdido nuestro corazon en cada intento.
El diez de espadas marca el final de un sistema de creencias. Muerte de ideas, convicciones, proyectos intelectuales, modos de comunicacion.
El diez de bastos señala que es necesario depurarnos de los excesos con los que hemos saturado nuestra vida, excesivas responsabilidades, actividades, habitos poco sanos para nuestro cuerpo, mente y espiritu.
El diez de copas por el contrario nos augura una nueva modalidad afectiva. Aprendimos a integrar nuestra anima o animus. Asistimos al matrimonio alquimico. Podemos disfrutar de un vinculo pleno, armonico pero por sobre todo real.
El diez de oros nos habla de prosperidad ganada con nuestro propio esfuerzo, aunque nos advierte que no caigamos nuevamente en el apego y los miedos que planteaba el cuatro. Se relaciona a este arcano con legados y herencias, en tanto no somos eternos, lo material pasa de mano en mano, y nuestros afectos disfrutaran de las obras que erigimos en vida. De alguna manera tambien lo material se recicla.

N° IX - sabiduria y aislamiento

Este numero se relaciona con El Ermitaño en su faceta sabia, prudente, y en la idea de austeridad y aislamiento. La energía requiere una leccion mas para completar el ciclo y afrontar en el diez un ciclo nuevo.
En el nueve de espadas la situacion de aislamiento mental se profundizó, estamos mas solos que nunca, tomados por lo regresivo, en el medio de la noche nos asaltan dudas, pensamientos oscuros. Miedos, victimización, locura. Se puede asociar con el arcano de La Luna.
En el nueve de bastos necesitamos aprender la prudencia en cuanto al manejo de la energía. El ocho nos desconcerto trayendonos situaciones que no esperabamos. La energia ahora se encuentra en suspension, algo reprimida.
El nueve de copas nos regala la posibilidad de ver nuestra realidad afectiva en forma realista. Nos conectamos desde el ser, sabemos ya quienes somos, qué podemos pedirle al otro, que nos pueden ofrecer. Podemos consolidar vinculos reales, no meras proyecciones, aprendemos a amar con profundidad.
El nueve de oros nos encuentra disfrutando de los beneficios de haber resuelto el karma del dinero, consolidamos el patrimonio, nos volvimos abundantes, nos esforzamos por ser productivos y ahora podemos disfrutar.

N° VIII - karma

El ocho es el numero de La Justicia, la ley de causa y efecto determina que toda acción genera un efecto al cual deberemos responder eventualmente. La idea de Justicia tiene que ver con reparar y volvernos seres responsables. Este arcano pone a prueba las lecciones que tuvieron lugar en los arcanos anteriores. Constituye un punto de inflexion, un balance, una prueba.
El siete de espadas nos indicaba un mundo nuevo de ideas aunque el peligro era volver a caer en el dogmatismo. El ocho nos muestra por un lado que la excesiva racionalidad y por el otro la rigidez mental nos han hecho prisioneros. El pensamiento nos toma y nos ailsa, nos deja en un lugar oscuro del que es dificil salir sin ayuda.
El siete de bastos planteaba un exceso de pasion. En el ocho nos encontramos con las consecuencias de esa pasion desmedida, sorpresas, situaciones inesperadas que no estan al alcance de nuestras expectativas. No supimos medir nuestros actos, nos dejamos llevar por un exceso de entusiasmo.
El siete de copas nos hablaba de ilusion, ensueño. Salimos a la conquista de lo afectivo sin haber elaborado el pasado, sin habernos hecho cargo de nuestras proyecciones. En el ocho nos volvemos a encontrar solos, quizas no supimos amar, o nos enamoramos de una fanasia. Volvemos a repensar lo afectivo.
El siete de oros nos habia puesto en el camino de la abundancia conquistada a base de esfuerzo y de conciencia. El ocho nos encuentra aún mas solidos en ese camino. Obtenemos lo que nos merecemos, todo cuanto hemos sembrado en el arcano anterior. Podemos seguir creciendo y generando reservas para eventuales inconvenientes.

El N° VII - actividad

Es el numero de El Carro, cuando llegamos a este arcano, la decision ya fue tomada previamente, la encrucijada quedo atras y ahora el carro avanza con toda su energia. El peligro que plantea es la temeridad y la soberbia. Las condiciones para llevar este carro a buen termino son la destreza y el equilibrio, si el conductor no puede dirigir su propio yo dificilmente pueda conducir el instrumento que lo lleva a su propio descubrimiento.
El siete de espadas combina la acción, la autodeterminación y el mundo de la mente. Podemos estar ante una energia mas dispuesta a abrirse a ideas nuevas a diferencia de lo que veiamos en el cuatro de espadas. En el seis nos tomamos el tiempo necesario para reflexionar y para decidir. El riesgo es volvernos agresivos verbalmente, volver a caer en la creencia de que nuestro camino es el único posible.
El siete de bastos nos conecta con un exceso de energía, entusiasmo y pasion. El riesgo es dañar lo ya conseguido, volverse impacientes, desbordados.
El siete de copas plantea una dispersión en la energía afectiva. En el seis volvimos al pasado, epocas en las que fuimos amados y amamos, nos hicimos conciente de nuestra necesidad de amar. Si nos volvimos dependientes de ese afecto, o nos colocamos en la postura del niño que demanda y reclama para si sin tener registro del otro, ahora en el siete hay confusión, ilusiones, autoengaño. No estamos capacitados aun para amar profundamente. El chakra cardiaco sigue bloqueado. Seguimos sometidos al ego que exige afecto, es egoista, vive en la ficcion que se crea.
En el siete de oros vemos el fruto del aprendizaje que planteaba el cinco, en ese tiempo la vida nos conecto con la carencia, luego volvimos a empezar, quizas necesitamos de la asistencia del otro, comprendimos lo que es sufrir necesidades y por lo tanto asistimos también nosotros a los demas. En el siete de oros con esta conciencia nos concentramos en nuestros recursos internos y los pusimos a trabajar, comprendemos que el dinero es energía, nos hacemos concientes del esfuerzo de hacernos cargo de los aspectos materiales de la vida. Sentamos las bases de la prosperidad.

N° VI - conflicto

El N° 6 es el numero del Joven Enamorado. Esta energia plantea una encrucijada, la duda, la inseguridad, la lucha entre lo nuevo y lo viejo, Saturno y Urano, la madre y el anima, el utero y la libertad, el chakra base y el cardíaco. El seis pide una definicion que luego se consolidara en el siete.
El seis de espadas plantea dudas respecto del pensamiento, en el cuatro se volvio rigido el sistema de creencias, en el cinco surge la necesidad de cambio aunque desde la lucha, el seis es la semilla para que las ideas tomen un tenor mas acorde al corazon. Puede estar acompañado de un alejamiento fisico.
En el seis de bastos la convulsión interior proyectada o no en las influencias del entorno se vuelve reconocimiento, esta inquietud o exceso de energía se canaliza a traves del seis en logros, capacidad de avance.
El seis de copas nos reconecta con el pasado, la niñez, la infancia, la nostalgia, el vinculo que se volvio demasiado estancado en el cuatro y que entro en crisis en el cinco nos volvio vulnerables al dolor, nos hizo mas concientes de nuestras necesidades afectivas. El peligro es quedar en este lugar regresivo, volvernos dependientes y demandantes.
El seis de oros nos da una nueva oportunidad de gestionar nuestros recursos materiales, nos conecta con la asistencia que viene a través de los demas, la ayuda de la vida que opera a traves de ellos, en la generosidad del otro y la nuestra, la comprensión de la dimension de la necesidad, la posibilidad de resolver el karma del dinero y de poder asistir a los demas.

El N° V - cambios

El N° 5 le corresponde al Papa, al Hierofante, al Sumo Sacerdote. Es el puente entre los hombres y la experiencia espiritual, el sustrato axiológico sobre el que se sustenta el universo de El Emperador, la búsqueda de sentido. Es el número del cambio y de la mediación.
En el cinco de espadas este cambio se manifiesta en en la ruptura de aquel pensamiento anquilosado que se consolido en el cuatro. Las ideas se ponen a prueba, la estructura mental tambalea, surge la lucha interna que puede proyectarse hacia el exterior.
En el cinco de bastos, la alianza feliz y plenamente esablecida en el cuatro entra en crisis, surgen nuevos puntos de vista que hay que compatibilizar, el entorno que felizmente se integro en esa etapa puede hacer intervenciones poco felices.
En el cinco de copas la inestabilidad emocional se instala, el cuatro de copas con su rutina estanco el vinculo, se plantea la necesidad de reveer ciertas actitudes.
En el cinco de oros se asume el error de haber constituido a lo material en nuestro dios, si nos apegamos, o nos sentimos inseguros, la vida nos va a conectar con la necesidad, la carencia para que aprendamos a manejar el dinero y que el dinero no nos maneje a nosotros. La leccion a aprender tiene que ver con reconocer el verdadero valor de la seguridad, la prosperidad no pasa por las propiedades ni la cuenta bancaria sino por nuestra propia conciencia de abundancia.

El N° IV - estabilidad

El N° cuatro se corresponde con el numero de la materia, los cuatro puntos cardinales, los cuatro elementos de la naturaleza, la cruz a la que el hombre esta sometido, la experiencia material, concreta, la capacidad para construir una estructura y sostenerla. Es el mundo de El Emperador y su gobierno, el logos, el sistema de leyes, el orden, la estructura. A diferencia de La Emperatriz que es pura creación su energía es de consolidación, el le da a la nueva vida un espacio protector, la organiza para que pueda salir al mundo y desplegar sus potencialidades.
El cuatro de espadas señala una etapa de consolidación del pensamiento y aún de la distancia que se había profundizado en el tres, puede devenir en ideas demasiado rígidas que provocan aislamiento.
El cuatro de bastos consolida aún más la alianza del tres, deciamos que en el tres de bastos la alianza generada en el dos se volvia más abierta hacia el entorno, en el cuatro hecha raíces, la energía busca un espacio de contención y mayor compromiso.
El cuatro de copas cierra la expansion afectiva. Surge la rutina, quienes se encontraron en la era del dos se maravillaron con el encuentro, en el tres lo festejaron e invitaron al entorno a celebrar su felicidad. Ahora el cuatro exige la profundizacion del vinculo, se pone a prueba.
El cuatro de oros plantea la consolidacion de la ganancia material que pudo encontrar plenitud y equilibrio en el tres, dependera de quien tenga que enfrentarse con esta energia si se vuelve apegado a lo que ya consiguio o por el contrario tiene la sabiduria suficiente como para utilizarlo unicamente de base para seguir creciendo sin volverse esclavo de su creacion.

El N° III - equilibrio

El N° III se relaciona con el triangulo, la trinidad, Padre, Hijo y Espiritu Santo, Isis, Osiris y Horus, tres fuerzas que integran un sistema armónico. Es una energía de equilibrio que implica la fertilización que se habia desarrollado en el numero dos. La energia dual ahora toma forma.
Es el numero de la Emperatriz, la madre naturaleza que se dispone a dar sustento a todas sus criaturas. Todo florece y se expande.
El tres de espadas profundiza las oposiciones que se habían gestado en el dos, se agrega aun mas distancia entre dos posturas contrapuesas y surge el dolor. Las heridas se profundizan y el alejamiento se vuelve una realidad.
El tres de basos consolida en forma armónica los proyectos realizados previamente en la era del dos de bastos, surgen nuevas alianzas, propuestas. El tres de copas sigue este mismo sentido, el encuentro se vuelve celebración, el vínculo se vuelve mas armonico y pleno. Se empieza a integrar al entorno.
El tres de oros nos muestra que los malabares materiales que realizabamos en la etapa del dos encuentran una fluidez y un equilibrio, aunque aún frágil.