jueves, julio 02, 2009

Pautas para la interpretacion del tarot junguiano

Personalmente no trabajo con cartas invertidas. Considero que toda carta como el arquetipo que representa contiene su aspecto luminoso y sombrío (yang y ying). En algunos casos como por ej “El Sol” la luz predomina por sobre la sombra mientras que en “La Luna” es exactamente al revés. Sé que en muchos textos se sugiere trabajar con cartas invertidas, pero en mi opinión estamos estudiando un oráculo que encierra una sabiduría milenaria al cual nos tenemos que aproximar con nuestra intuición y sin embargo queremos hacerlo aplicando la lógica aristotélica: blanco o negro, al derecho es tal cosa, a la inversa otra. Pensemos en la teoría de los opuestos de Jung, en el ying y el yang que mencionamos antes. Las energías no son positivas o negativas per se, en la sombra esta la luz y en la luz esta la oscuridad, siempre. Trabajar con cartas invertidas es recortar esa posibilidad por una cuestión de orden mental. Repito: hay que aproximarse al tarot de la mano de la Suma Sacerdotisa no mediante el pensamiento racional de El Emperador. Por otra parte las combinaciones de cartas en una misma tirada nos darán la pauta de la cualidad energética de la respuesta. Propongo utilizar el oráculo para captar la esencia de la situación dada y cómo estamos situados frente a aquella. Sin embargo, hay que tener en cuenta también que nada es definitivo, lo único permanente es el cambio, nada es bueno o malo en sí mismo, simplemente es. La idea es poder realizar una alquimia entre ellas, como si las contuviéramos en un alambique, y mediante su mezcla pudiésemos conectarnos con la respuesta que buscamos. Uno de los obstáculos más frecuentes que observo en la enseñanza del tarot es que cuando estamos aprendiendo tendemos a interpretar las cartas en forma individual de acuerdo al significado. Por ejemplo en una tirada de tres cartas, se lee una por una y no se puede ver la totalidad, uno se conecta con el tarot desde el hemisferio izquierdo intentando recordar cuál era el significado de las cartas en cuestión en lugar de hacerlo desde el hemisferio derecho, una vez mas El Emperador por sobre La Sacerdotisa. Por eso creo que es tan importante aproximarse al mundo de tarot y a cualquier otra disciplina esotérica con los canales abiertos, entregados a nuestra intuición, conectándonos con nuestro sentir y no únicamente con nuestra mente. La clave es realizar una alquimia entre las cartas, fusionarlas, encontrar un hilo conductor que provoque el insight y traiga a la conciencia aquello que estaba enterrado en el inconsciente. Un método que utilizo para interpretar el tarot es conectar el arcano mayor que se extrae con la inmediatamente anterior y posterior, aunque no estén en la mesa, las invitamos a participar. Por e.j. si el consultante nos pregunta acerca de su estado de situación actual y extrae la carta de La Templanza la relacionamos con la inmediata anterior o sea La Muerte, entonces inferimos que la persona viene de atravesar una crisis importante de la que acaba de salir, se siente relativamente en paz, en un proceso de reciclaje de lo viejo y de apertura hacia lo nuevo, su ego ha sufrido un golpe importante, la carta inmediatamente posterior es El Diablo, de tal modo que es muy importante que la persona logre realizar un proceso de purificación interna desprendiéndose de lo viejo, asumiendo la nueva realidad y se enfrente a sus partes oscuras, sus miedos, sus dependencias, de modo tal que se encuentre lo más libre posible para emprender la nueva etapa. Veamos otro ejemplo, imaginemos que esta vez es El Carro, la persona viene de un proceso de muchas dudas, inseguridades (El Joven Enamorado), finalmente se jugó por sus deseos y accionó, ahora si se cae en un exceso de confianza en sí misma y se cree omnipotente, no respeta los ciclos, se ciega y no presta atención a los intereses de los demás puede que tenga que responder por los daños causados ya sea en la Justicia humana o la divina (La Justicia). Ningún oráculo es infalible. Cuanto más sepamos acerca del lenguaje simbólico que está presente en los arcanos, y más nos conectemos con nuestra propia intuición, mejor interpretaremos su mensaje. Nuestra misión como intérpretes del tarot es aclarar ideas, conceptos, ayudar a la persona a conectar con su propio interior, con su sabiduría, con su inconsciente que es de dónde emanan todas las respuestas. Sin embargo, lo interesante del tarot es que no necesitamos convertirnos en intérpretes sino que podemos aplicarlo en nuestra vida cotidiana. Cuando necesitamos entender la energía de determinado momento o situación el tarot puede ayudar a graficarlo y a comprender el mensaje universal que se encuentra debajo de la superficie.

martes, junio 16, 2009

Lecturas de tarot junguiano

Cuando una persona me pide una lectura preparo energéticamente el lugar y me predispongo a recibirla, previa meditación. Los antiguos consideraban que ciertos sitios eran sagrados y para demarcarlos utilizaban el círculo como protección. Esa es la idea que me guía cuando digo que preparo el lugar: lo vuelvo sagrado, una especie de templo, un espacio sin tiempo ni lugar en que el mensaje del tarot pueda llegar fluidamente. En esa hora y media en que nos encontramos los relojes se detienen, los celulares se apagan, “es un tiempo fuera del tiempo”, en donde el mundo cósmico, primigenio, de donde surgen los arquetipos del inconsciente colectivo descubierto por Jung, se manifiestan en el mundo de los hombres. En realidad este otro mundo, el de los arquetipos, está siempre haciendo frontera, se nos manifiesta en sueños, mensajes, sincronicidades. Lamentablemente estamos demasiado ocupados para escuchar su lenguaje. Si observamos en las iglesias hay figuras de ángeles que se erigen en sus entradas, implica que el lugar es un sitio sagrado, custodiado, la idea es que cuando uno entra pueda adquirir una experiencia trascendente que lo transforme. Salimos de la iglesia y no somos los mismos, algo se ha iluminado en nosotros. Ese es mi norte, unir ambos mundos, provocar en el otro una toma de conciencia. Preparo la mesa. El aceite esencial, una gema de cuarzo, una fuente de agua, nos conectan con los elementos de la naturaleza. El aroma de los aceites nos generan sensaciones, nos despiertan emociones, expanden nuestra capacidad perceptiva y sensorial. El cuarzo nos recuerda a la energía de la tierra, su sostén, su capacidad de curación. La fuente de agua la fluidez de un río que arrastra, integra, y busca su camino hacia el mar. Comienza la sesión, la persona se acomoda, intento que se conecte con este espacio especialmente sellado para ella. Le pido que elija una runa y la dejo apartada hasta que termine la sesión. Luego le pido que mezcle las cartas conectándose con la energía y cuando ella lo considere acomodo las cartas en círculo, doce cartas en total, doce aspectos de la existencia humana, doce signos del zodíaco. La lectura rige para su presente y sus posibilidades futuras, no ahondo en su pasado, me interesa el hoy lleno de oportunidades. El oráculo es una guía para la conciencia. Los acontecimientos externos en general son un mero reflejo de nuestro fuero interno. Los arquetipos representados en los doce sectores de la vida nos van mostrando pautas de conducta, patrones energéticos que se van desplegando. Estas energías que se hacen presentes van tejiendo posibilidades y desafíos a tener en cuenta. El círculo de cartas se va amalgamando y los distintos sectores empiezan a vincularse unos con otros. La persona se conecta con el panorama general de su vida: los recursos, el hogar, los vínculos familiares, el trabajo, los viajes, los estudios, el inconsciente, las amistades. Cómo se siente, cuáles son sus anhelos, qué tránsito está atravesando. Vienen luego las preguntas. El procedimiento es el mismo: interpretar qué energía se despliega y mediante la intuición leer el mensaje. La respuesta intenta ser lo mas concreta y realista posible. No dar falsas expectativas es fundamental. A veces la respuesta del tarot es muy clara, otras se presenta confusa, ambigua, quizás es el momento adecuado para que la persona se deje fluir y confíe en que el mensaje llegará a ella por otra vía cuando esté preparada. Antes de cerrar la sesión damos vuelta la runa. Leemos el mensaje a modo de cierre. La persona se va y el lugar recupera su impronta cotidiana. Los relojes se reanudan y las líneas telefónicas se activan. La persona se lleva una clara dimensión de su matriz energética actual que le permitirá adquirir un sentido más real de sus cosas. Consciente ahora de sus posibilidades y desafíos a enfrentar vuelve al mundo de los hombres.

sábado, mayo 30, 2009

El circuito evolutivo de los arcanos menores

Asi llegamos a bocetar los distintos aspectos de los arcanos menores. El número diez que se corresponde con la Rueda de la Fortuna nos indicaba un ciclo cumplido. El diez de espadas el final de un sistema de creencias agotado, el diez de copas la consagracion de un vinculo afectivo profundo y real, el diez de bastos el exceso de energia que termina por desenergizar, el diez de oros mediante el que se consolida un patrimonio. Sin embargo, para que la energía se mantenga vital debemos incluir tambien a los ases. El circuito evolutivo que plantean los arcanos, tanto los mayores como los menores, conforman un circulo que simboliza el tiempo ciclico natural. El agotamiento de los recursos mentales necesita encontrar una reestructuracion, una transformacion total que se va a materializar en el as de espadas. El vinculo profundo necesitara tambien repactarse, refrescarse, seguir siendo alimento espiritual para sus integrantes. La energía excesiva del diez de bastos que termina por aplastar necesitara reencausarse y relanzarse con toda la potencia mediante el as de bastos. El patrimonio consolidado debera administrarse sabiamente, adaptarse a los tiempos, emprender nuevas vias de productividad, lo cual se logra en el as. Asi ningun final es tal sino simplemente el preludio de un nuevo comienzo

N° X - nuevo ciclo

Es el numero de la Rueda de la Fortuna, el cambio, el nuevo ciclo se agota y da paso al nuevo. Todas las lecciones aprendidas nos van a servir ahora para volver a empezar y atravesar el umbral con otra conciencia. La clave es estar lo mas centrados que nos sea posible, si llegamos a este punto hemos sobrevivido a los vaivenes de la vida sin haber perdido nuestro corazon en cada intento. El diez de espadas marca el final de un sistema de creencias. Muerte de ideas, convicciones, proyectos intelectuales, modos de comunicacion. El diez de bastos señala que es necesario depurarnos de los excesos con los que hemos saturado nuestra vida, excesivas responsabilidades, actividades, habitos poco sanos para nuestro cuerpo, mente y espiritu. El diez de copas por el contrario nos augura una nueva modalidad afectiva. Aprendimos a integrar nuestra anima o animus. Asistimos al matrimonio alquimico. Podemos disfrutar de un vinculo pleno, armonico pero por sobre todo real. El diez de oros nos habla de prosperidad ganada con nuestro propio esfuerzo, aunque nos advierte que no caigamos nuevamente en el apego y los miedos que planteaba el cuatro. Se relaciona a este arcano con legados y herencias, en tanto no somos eternos, lo material pasa de mano en mano, y nuestros afectos disfrutaran de las obras que erigimos en vida. De alguna manera tambien lo material se recicla.

N° IX - sabiduria y aislamiento

Este numero se relaciona con El Ermitaño en su faceta sabia, prudente, y en la idea de austeridad y aislamiento. La energía requiere una leccion mas para completar el ciclo y afrontar en el diez un ciclo nuevo. En el nueve de espadas la situacion de aislamiento mental se profundizó, estamos mas solos que nunca, tomados por lo regresivo, en el medio de la noche nos asaltan dudas, pensamientos oscuros. Miedos, victimización, locura. Se puede asociar con el arcano de La Luna. En el nueve de bastos necesitamos aprender la prudencia en cuanto al manejo de la energía. El ocho nos desconcerto trayendonos situaciones que no esperabamos. La energia ahora se encuentra en suspension, algo reprimida El nueve de copas nos regala la posibilidad de ver nuestra realidad afectiva en forma realista. Nos conectamos desde el ser, sabemos ya quienes somos, qué podemos pedirle al otro, que nos pueden ofrecer. Podemos consolidar vinculos reales, no meras proyecciones, aprendemos a amar con profundidad. El nueve de oros nos encuentra disfrutando de los beneficios de haber resuelto el karma del dinero, consolidamos el patrimonio, nos volvimos abundantes, nos esforzamos por ser productivos y ahora podemos disfrutar.

N° VIII - karma

El ocho es el numero de La Justicia, la ley de causa y efecto determina que toda acción genera un efecto al cual deberemos responder eventualmente. La idea de Justicia tiene que ver con reparar y volvernos seres responsables. Este arcano pone a prueba las lecciones que tuvieron lugar en los arcanos anteriores. Constituye un punto de inflexion, un balance, una prueba. El siete de espadas nos indicaba un mundo nuevo de ideas aunque el peligro era volver a caer en el dogmatismo. El ocho nos muestra por un lado que la excesiva racionalidad y por el otro la rigidez mental nos han hecho prisioneros. El pensamiento nos toma y nos ailsa, nos deja en un lugar oscuro del que es dificil salir sin ayuda. El siete de bastos planteaba un exceso de pasion. En el ocho nos encontramos con las consecuencias de esa pasion desmedida, sorpresas, situaciones inesperadas que no estan al alcance de nuestras expectativas. No supimos medir nuestros actos, nos dejamos llevar por un exceso de entusiasmo. El siete de copas nos hablaba de ilusion, ensueño. Salimos a la conquista de lo afectivo sin haber elaborado el pasado, sin habernos hecho cargo de nuestras proyecciones. En el ocho nos volvemos a encontrar solos, quizas no supimos amar, o nos enamoramos de una fanasia. Volvemos a repensar lo afectivo. El siete de oros nos habia puesto en el camino de la abundancia conquistada a base de esfuerzo y de conciencia. El ocho nos encuentra aún mas solidos en ese camino. Obtenemos lo que nos merecemos, todo cuanto hemos sembrado en el arcano anterior. Podemos seguir creciendo y generando reservas para eventuales inconvenientes.

El N° VII - actividad

Es el numero de El Carro, cuando llegamos a este arcano, la decision ya fue tomada previamente, la encrucijada quedo atras y ahora el carro avanza con toda su energia. El peligro que plantea es la temeridad y la soberbia. Las condiciones para llevar este carro a buen termino son la destreza y el equilibrio, si el conductor no puede dirigir su propio yo dificilmente pueda conducir el instrumento que lo lleva a su propio descubrimiento. El siete de espadas combina la acción, la autodeterminación y el mundo de la mente. Podemos estar ante una energia mas dispuesta a abrirse a ideas nuevas a diferencia de lo que veiamos en el cuatro de espadas. En el seis nos tomamos el tiempo necesario para reflexionar y para decidir. El riesgo es volvernos agresivos verbalmente, volver a caer en la creencia de que nuestro camino es el único posible. El siete de bastos nos conecta con un exceso de energía, entusiasmo y pasion. El riesgo es dañar lo ya conseguido, volverse impacientes, desbordados. El siete de copas plantea una dispersión en la energía afectiva. En el seis volvimos al pasado, epocas en las que fuimos amados y amamos, nos hicimos conciente de nuestra necesidad de amar. Si nos volvimos dependientes de ese afecto, o nos colocamos en la postura del niño que demanda y reclama para si sin tener registro del otro, ahora en el siete hay confusión, ilusiones, autoengaño. No estamos capacidatos aun para amar profundamente. El chakra cardiaco sigue bloqueado. Seguimos sometidos al ego que exige afecto, es egoista, vive en la ficcion que se crea. En el siete de oros vemos el fruto del aprendizaje que planteaba el cinco, en ese tiempo la vida nos conecto con la carencia, luego volvimos a empezar, quizas necesitamos de la asistencia del otro, comprendimos lo que es sufrir necesidades y por lo tanto asistimos también nosotros a los demas. En el siete de oros con esta conciencia nos concentramos en nuestros recursos internos y los pusimos a trabajar, comprendemos que el dinero es energía, nos hacemos concientes del esfuerzo de hacernos cargo de los aspectos materiales de la vida. Sentamos las bases de la prosperidad.