miércoles, octubre 31, 2012

LA ESTRELLA: Esperanza y Libertad

“Cuando hayas encontrado el comienzo del camino, la estrella de tu alma mostrará su luz” máxima cabalística

PALABRAS CLAVE: LUZ INTERIOR – DESTINO – FLUIDEZ – LIMPIEZA – SABIDURÍA – CONFIANZA – ENTREGA – HUMILDAD - INICIOS – ESPIRITUALIDAD – INSPIRACIÓN – INTUICIONES - CALMA – ENTUSIASMO – PUREZA – ARMONIA – RECEPTIVIDAD - FUTURO

En el arcano anterior las estructuras del héroe se habían desmoronado, colapsadas por la fuerza de la divinidad que mediante un hecho súbito lo había liberado finalmente de sus ataduras. Como consecuencia de ello él había tomado conciencia de su aislamiento y omnipotencia y había podido percibir la presencia de la divinidad operando en dicha situación. En el arcano que le sigue y que vamos a tratar ahora, La Estrella, su “iluminación” entendida como cambio en su condición psíquica, se va a ser mucho más profunda. Va a comprender que no es un ser aislado, sino que está conectado con sus semejantes y todos ellos con el orden superior que es participe de su destino.
Dice R. Wang que las cartas que siguen en el tarot: La Estrella, la Luna y el Sol estaban originalmente unidas. El Sol y la Luna y todos los planetas fueron llamados “estrellas” y representaban la influencia del cielo en el destino del hombre. En el tarot original estas eran (como las virtudes en las artes liberales) representadas por figuras femeninas que sustentaban sus respectivos atributos. La figura no era la estrella propiamente dicha sino la personificación de la inteligencia que dirigía el destino de todos. Presumiblemente esta estrella única, primero ubicada antes que el Sol y la Luna hacía referencia a la “Estrella Matutina”. Así como también representa a la Estrella que guió los reyes magos al pesebre de Belén. Con lo cual se puede inferir que la estrella no sólo era esa fuerza astrológica que controlaba el destino de la humanidad sino también la proveedora de la guía divina por la cual uno puede elegir el camino correcto.
Las estrellas siempre han sido un elemento de proyección de los contenidos psíquicos y son el instrumento por el cual accedemos al cielo, así como los ojos son las ventanas del alma, las estrellas son los ojos del cielo, o las ventanas del alma del cielo. Vemos una estrella y pedimos un deseo, nos concentramos en una estrella como si ella pudiera conectarnos con nuestros seres queridos ausentes. Según Nichols las estrellas también nos relacionan con la inmortalidad, las figuras heroicas o las divinidades griegas eran inmortalizados como planetas o constelaciones. Cuando Quirón muere e intercambia su vida inmortal por la de Prometeo que había sido atado a una roca y condenado a sufrir el castigo por el cual un ave le comía el hígado por las noches que se regeneraba al día siguiente, Zeus en honor a él eleva su imagen al cielo y así se crea la constelación de Sagitario.
En el tarot marsellés vemos una mujer, centro de la escena, que sostiene dos cántaros en sus manos y vierte su líquido, el de un cántaro en un río y el del otro en la tierra. Está desnuda, vacía, lo que significa que está conectada con la naturaleza, despojada de todo, entregada a su tarea, expectante y llena de esperanza. Nos recuerda a La Templaza, arcano que también se sucede después de una gran crisis (La Muerte) y que tenía un trabajo entre manos, trasvasar líquido de una vasija a otra. El elemento agua está muy presente en estos dos arcanos, como función emocional y a la vez como el instrumento que permite limpiar, curar, purificar. Mientras en el arcano de La Estrella hay una mujer en La Templanza encontramos un ángel. Quizás porque en ese estadio del viaje nuestro héroe necesitaba encontrarse cara a cara con la divinidad y en este ya ha experimentado ese encuentro, incluso ha conocido la faceta más dura e iracunda de ella. Quizás también porque la propuesta de La Estrella sea el encuentro entre su propia humanidad y la divinidad en una instancia más armónica y pacífica, para luego poder transmitir este conocimiento al resto de los hombres. Dice Sallie Nichols que mientras La Templanza recoge y mezcla las partes de la psique que La Muerte ha dejado desparramados, dirigiendo esas esencias hacia nuevos caminos, el trabajo de La Estrella es distinto. Consiste en separar y redistribuir, quizás esta mujer esté separando cuidadosamente los contenidos arquetípicos del inconsciente de los contenidos más personales, parece verterlos de nuevo en los riachuelos compartidos por la humanidad. Podemos ver entonces cómo acá se hace muy evidente el pasaje de lo individual hacia lo colectivo. El héroe toma conciencia de que no está solo, comparte un destino común con la humanidad y alinea su vida a los deseos del cielo.
Esta mujer está sola en el silencio de la noche, momento que llama a la introspección, a la visión interior, hay paz en ese silencio, estado que preexiste a la creación de lo nuevo. No hay angustia ni rastros de la omnipotencia que estaba presente en La Torre. La mujer hace su trabajo humildemente y en calma. Tiene la sabiduría suficiente para saber que el fruto de su esfuerzo será una fertilidad nueva. Hay aquí una gran esperanza y entrega, ella vacía el cántaro sin saber adónde llegará el resultado de su trabajo, quien beberá esas aguas, qué nuevas tierras serán fertilizadas.
Por detrás de la figura vemos una gran estrella y otras sietes más, todas de ocho puntas. La estrella central representa un mandala, se puede asociar también con la estrella polar, el centro por el cual gira el firmamento. Según R. Wang el número ocho que tal como el leminscato es el símbolo del infinito, se refiere al mercurio alquímico, a la palabra. Dice S. Nichols que en los textos alquímicos aparecen configuraciones como estas, que muestran una estrella gigante (que representa el proceso de iluminación) al lado de los siete planetas. El proceso de individuación de Jung es parecido al objetivo alquimista que consistía en la liberación espiritual del hombre y como este se debe realizar en soledad. Además Jung propone que la salvación del hombre radica en su propia psiquis, lograr la conexión con su yo superior, provoca un efecto dominó en el resto de la sociedad pero el punto inicial es siempre el individuo. Quien se encuentra a su estrella interior y se deja iluminar por ella se convierte en la luz que guía a quienes aún están perdidos en la oscuridad de su inconsciente.
En este sentido vemos la evolución con respecto al arcano anterior, en la Torre el héroe necesitaba el golpe para reaccionar, el protagonista era Dios, en la Estrella la protagonista es la mujer y Dios está presente, por supuesto, pero en otra parte de la escena.
Vemos en el fondo de la carta dos árboles florecidos, podemos asociarlos a los árboles de la Vida y del Bien y del Mal del Edén. Ellos representan la conexión entre el cielo y la tierra, ya que hunden sus raíces en la tierra y elevan su copa hacia el cielo. Hay un pájaro negro en uno de esos árboles, mensajero de los dioses. Según H. Banzhaf el vuelo de los pájaros era utilizado como oráculo y simbolizaban la capacidad visionaria de las deidades a las que pertenecían. También, como las dos vasijas, se relacionan con los pares de opuestos, inconsciente y conciente. En esta fase del camino evolutivo, el ego y nuestro espíritu racional están disminuidos y por ende las intuiciones pueden surgir. Dice Nichols que en ese punto el ego empieza a estar lleno de una sensación de destino y asimismo empieza a experimentar su sino individual como parte de un todo, comienza a descubrir que los hechos de la vida cotidiana toman otra dimensión si se empieza a comprenderlos como hechos trascendentes que asociados encuentran un nuevo sentido.
Esperanza y libertad definen la esencia de La Estrella. Esperanza por el nuevo comienzo, por el encuentro con nuestra propia luz que ha de guiarnos por el camino, y libertad porque estamos despojados de mandatos, ideas, “ropajes” de nuestra civilización, libres para volver a empezar ahora con una nueva conciencia. Es cierto que notamos cierta tristeza en los ojos de la Estrella. Mucho ha quedado atrás, es inmensa la emoción de no sabernos criaturas abandonadas en el universo. Es importante que la melancolía no nos domine, no hay que perder la fe ganada, para que cuando conozcamos al próximo arcano, La Luna, no nos perdamos en la oscuridad de la noche.

 

LA TORRE: Destruccion - Creación

PALABRAS CLAVE: ESTRUCTURAS – RIGIDEZ – GOLPE – CATASTROFE – AISLAMIENTO – SOBERBIA – OMNIPOTENCIA – FATALIDAD – LIBERACIÓN - ILUMINACION

En el arcano anterior nuestro héroe estaba atrapado por su sombra, representada por el Diablo, parecía no darse cuenta hasta qué punto estaba esclavizado por sus pasiones. El apego y el sometimiento eran absolutos. Habíamos dicho también que si él no podía liberarse por sí mismo la vida iba a hacerlo por él. Esta es la clave del arcano “La Torre” y por ende su propuesta es la liberación.
Veamos la imagen del tarot marsellés. Nos muestra una torre sin ventanas y con una puerta muy pequeña. En la cúpula hay una corona que es impactada por una pluma, como consecuencia sus habitantes un hombre y una mujer caen uno a cada lado, y en medio de ellos caen también esferas de colores. A simple vista parece una contradicción: ¿es una desgracia o una bendición? La respuesta es: ambas cosas.
Concentrémonos por un momento en el símbolo de la TORRE y su utilización en el mundo antiguo. Dice Sallie Nichols que en primer lugar uno asocial la torre a la famosa la torre de Babel que se menciona en la Biblia, un edificio construido por Nemrod para conquistar el cielo y que según el relato provoca la ira y la venganza de Dios y por lo tanto es destruida. También eran utilizados como lugares de reclusión para prisioneros, y edificios pensados para conectar el cielo con la tierra. Sin embargo, la temática de la torre del tarot plantea el caso de dos personas que hacen de su propia torre su dios. Estaban aislados tanto del mundo externo como de la divinidad, creían no necesitar a nada ni a nadie, “permanecían cerrados a cualquier posibilidad de intervención milagrosa” dice S. Nichols “para conseguir tal cosa los dioses tenían que buscar un modo de entrar en ella, aunque fuera por la fuerza”. Sin embargo, como decíamos anteriormente, lejos de ser una fatalidad esta entrada es liberadora y su efecto mágico que conduce a la iluminación, está representado por las esferas de colores que caen al lado de los personajes. Ellos no las perciben, están demasiado shockeados por el impacto y totalmente tomados por la experiencia y su consecuente desenlace. El golpe viene directamente del cielo. Este impacto que en el tarot marsellés es realizado mediante una pluma se puede asociar con el rayo del dios griego Zeus (el dios del trueno y el rayo asi como también el protector de la ley y la moral), y Thor el dios nórdico que portaba su martillo y era conocido como el dios destructor, tal como dice R. Wang. El aclara que en todas las culturas el dios del cielo tiene muchas responsabilidades, además del hecho de la creación. En primer lugar, el es el protector arquetípico de sus criaturas, lo cual significa que debe preservar y proteger el orden y la integridad de lo que el mismo ha creado. Pero su fuego iluminador es también lo que destruye para que así el ciclo destrucción – creación vuelve a comenzar. Dice Wang que el arquetipo del Padre que hace la guerra está separado del Padre Celestial, lo cual queda muy claro en la mitología romana, Marte era el dios de la guerra seguido por Júpiter.
Aunque en un primer momento las personas expulsadas de la torre se quejen de su destino, pregunten a dios ¿por qué a mi?, no pueden ser conscientes del efecto salvador de este acontecimiento, se sienten abandonados por él y no alcanzan a ver su mano, dios no los ha olvidado, todo lo contrario, ellos se han olvidado de dios, pero él nunca se olvida de sus criaturas. La sutileza de ello se encuentra representada por la pluma que es un elemento suave que la divinidad utiliza para derribar la torre, lo cual nos hace pensar qué rígida debió haber sido esta torre para que una pluma la derribe. Tal como dice el Tao lo que cuanto más rígida es una estructura más fácil es tumbarla. La corona, es símbolo del ego entronizado de los personajes que la divinidad se encarga de poner en su lugar.
Las torres son estructuras construidas por el hombre. Paradójicamente en la antigüedad se utilizaban como prisiones y lugares de adoración a dios, en la actualidad para el hombre urbano, contemporáneo también suele ser una prisión moderna. Se despierta en el piso del edifico donde vive, y pasa ocho horas en su oficina ubicada en otra torre, lejos de la naturaleza, respirando un aire artificial. Cada día se construyen torres más sofisticadas, “inteligentes” que parecen templos para adorar al sistema en el que los hombres están inmersos. Sin embargo las torres también pueden ser prisiones psicológicas: matrimonios acabados, trabajos insatisfactorios, ideologías, fanatismos, mandatos familiares, y cualquier otra cosa que nos aísle. Entonces nuestra pareja nos deja y la empresa quiebra. Nuestro mundo se desmorona súbitamente. Podemos sentirnos desgraciados y aferrarnos a lo poco que queda de nuestra torre, o bien iluminarnos, hacer visible la intervención divina detrás de la experiencia. Para Jung “la iluminación significa un repentino, inesperado, y poderoso cambio de la condición psíquica”. Simbólicamente la iluminación se relaciona con el falo así como con la serpiente y su función iluminadora, vivificante, fertilizadora, transformadora y curativa. El derrumbe de la torre puede hacernos conscientes de cuán rígidos eramos respecto de determinados aspectos, vínculos o ideas en nuestras vidas y consecuentemente “iniciarnos” para que podamos construir espacios diferentes, más flexibles, en donde podamos dejar entrar la luz, y estar protegidos sin dejar de conectarnos con el exterior. Así una vez que podamos recuperarnos del shock, despojados al fin de nuestras estructuras, logremos prepararnos para la experiencia de la entrega total que nos espera cuando nos encontremos con nuestro próximo arcano, La Estrella.

 

martes, octubre 30, 2012

La Rueda de la Fortuna: Lo Unico Permamente es el Cambio

PALABRAS CLAVE: OPORTUNIDAD - DESTINO / LIBRE ALBEDRÍO - MOVIMIENTO - AZAR - CAMBIO


"Todo va, todo vuelve; gira eternamente la rueda del ser ... Tortuoso es el sendero de la eternidad" Niestzche

“La vida humana rueda inestable como los radios de una rueda de carro” Anacreonte


Este estado de pasividad y reflexión con el que nos conectaba El Ermitaño y cuyo objetivo era la búsqueda de la propia sabiduría no podía durar para siempre. Como habrán observado el camino del tarot es un sistema de pesos y contrapesos, frecuentemente las cartas ying van precedidas por cartas más activas, lo que alude a lo cíclico, con esto resumimos un poco el título de nuestro arcano de hoy.
En la vida cotidiana la rueda es fundamental y esto es algo que comprobamos a diario, en la antigüedad surge para facilitar la vida del hombre: sirve para que sus construcciones se puedan hacer en menos tiempo y con menos esfuerzo, puede trasladarse él mismo y así interactuar con el entorno que lo rodea. El simbolismo de la rueda es rico en las distintas culturas. Simboliza los ciclos, las repeticiones, las renovaciones. Es un símbolo solar en la mayor parte de las tradiciones, también se revela como un símbolo del mundo, siendo el centro inmóvil el principio del que emana el movimiento, el remolino incesante de la manifestación. La rueda que el Buda pone en movimiento es la “rueda de la ley”, la ley del destino humano. La “rueda de la existencia” del budismo tibetano está basada en la idea de las mutaciones incesantes, representa la sucesión de los múltiples estados del ser cuyo movimiento cesa cuando se alcanza la iluminación. Ruedas son también los chakras, centros energéticos por donde atraviesa la corriente del kundalini. La rueda es sinónimo de revelación divina, en el libro de Ezequiel se hace referencia a una rueda con constelaciones de ojos, como está dibujado el arcano del tarot junguiano, en donde vemos a una mujer sosteniendo una rueda rodeada en sus bordes por ojos y en cuyo centro hay un hombre. Esta alegoría de estrellas-ojos tiende a expresar la omnisciencia y la omnipresencia de la divinidad, nada se escapa a la mirada de dios. Para Jung los rosetones de las catedrales representan al sí mismo, la unidad en la totalidad, es un mandala. Es la rueda de los nacimientos y las muertes, en el plano humano la inestabilidad permanente. Podemos concluir diciendo que la rueda se inscribe en el marco general de los símbolos de emanación-retorno que expresan la evolución del universo y del ser humano.
Con respecto al arcano Hajo Banzhaf en su libro “El tarot y el viaje del héroe” nos dice que este arcano suele interpretarse de forma superficial, que se lo toma en forma literal ya que se lo suele relacionar con el azar, la providencia, él prefiere asociarlo a la “tarea” que todos debemos realizar en nuestra vida. Sin embargo, no es que el concepto de azar sea incorrecto, sino insuficiente. La rueda nos confronta con uno de los grandes dilemas de la humanidad: destino o libre albedrío. En la antigüedad estaba muy arraigado el concepto de “destino”, por ejemplo, la astrología antigua hablaba de planetas maléficos y benéficos, el hombre estaba atado a un hado del que no podía escapar. Con el advenimiento de la psicología hoy la astrología ya no es determinista como lo era en otro tiempo. Si bien somos un microcosmos que formamos parte de un macrocosmos y estamos “sintonizados” con la propuesta energética de la configuración planetaria con la que hemos nacido, este conjunto de potencialidades que adquirimos se desarrollará o no en la medida que nosotros lo decidamos. El hombre no es víctima de sus dioses sino que como recipiente de la divinidad puede caminar junto a ellos, aprovechar sus dones y construir su propio destino. En ese sentido se puede comprender lo que nos dice Banzhaf cuando interpreta que la rueda simboliza nuestras tareas en la vida, pero más que la misión la rueda nos recuerda que somos la expresión de una totalidad y que esa singularidad es la que en definitiva nos va a permitir desarrollar nuestra “tarea” en la vida. Sallie Nichols nos dice que la rueda nos permite entender que los acontecimientos de nuestra vida no suceden repentinamente sino que son parte de un proceso. Aún cuando la aparición de ciertas situaciones nos tomen por sorpresa, desprevenidos, nada de lo que sucede en nuestras vidas es totalmente ajeno. Según Jung aquellos aspectos de nuestra psiquis que nos negamos a desarrollar o expresar los encontramos proyectados en el afuera y llegan a nosotros como “destino”. De modo que el hombre no es la víctima del universo ni del mundo, sino que es co-creador de su propia realidad. Es cierto que no podemos librarnos del “destino” de pisar esta tierra y de vivir de acuerdo a las leyes de la naturaleza pero sí podemos anticiparnos a sus ritmos, conocer qué nos pide la vida en determinado momento, evitar desastres causados por nuestros propios instintos. Cuánto más concientes estemos, más despiertos, seremos nosotros quienes tengamos el control de la rueda, evitando así nuestra propia destrucción. “No somos de ninguna manera moscas atrapadas en la red del destino. Dentro de los confines de la rueda hay un amplio campo de actuación para el movimiento.
En el tarot marsellés encontramos una rueda mantenida en el aire por un aparejo a la cual se cuelgan dos animales, mientras que una esfinge coronada de oro y alada sostiene una espada, está sentada sobre un zócalo en la parte superior de la rueda. Esta rueda tiene seis radios una manivela que la hace girar. A la izquierda de la rueda se cuelga un mono con la cabeza hacia abajo y medio cuerpo escondido, a la derecha hay un perro con un collar que le ciñe las orejas y que parece subir hacia la esfinge. Se ha interpretado que estos animales son Hermanubis, el genio del bien y Tifón el genio del mal, de la destrucción y la desintegración. En esta imagen volvemos a ver el concepto de los opuestos: luz y sombra. Vimos estos dos opuestos en los sacerdotes que escuchaban al Hierofante, en los caballos del Carro y en los platillos de la Justicia. Dice Sallie Nichols que el hecho de que estén vestidas significa que esas fuerzas se encuentran parcialmente civilizadas. La criatura que se encuentra en la cima de la rueda se asemeja a una Esfinge, representativa del lado oscuro de la Emperatriz, la madre devoradora, la misma esfinge que – en el mito de Edipo- interrogaba a todos los que entraban a Tebas y los mataba cuando no adivinaban el acertijo. Como decíamos cuando analizábamos el símbolo de la rueda este arcano es un sistema de fuerzas y su esencia es el movimiento. La vida es un proceso, un sistema de constante transformación que incluye integración y desintegración, generación y degeneración. Nada existe separado de la totalidad, todo se manifiesta y todo muere en forma simultánea. Dice Nichols que meditar acerca del movimiento perpetuo de la rueda nos puede ayudar a experimentar la simultaneidad de los opuestos por más irreconciliables que estos parezcan. Hay muchos opuestos simbolizados en la rueda: movimiento – estabilidad; trascendencia – intrascendencia, lo temporal y lo eterno. El centro de la rueda representa la ley universal, lo arquetípico mientras que el borde exterior es la vida humana, lo efímero. El centro expresa la plenitud indiferenciada del puro ser cuya esencia es inmutable e imperecedera mientras que el borde ofrece modificaciones, experiencias, movimientos. A diferencia del 0 del loco la rueda no está vacía, ya que este estado indiferenciado del loco correspondía al estadío previo a la creación y a la dualidad sobreviniente.
Con respecto a su número diez notamos que su número remite al uno y a la vez contiene el 0, lo que anuncia un nuevo ciclo, una nueva toma de conciencia para el hombre que lejos de temer a sus dioses puede comunicarse con ellos, dejar de sentirse solo, acercarse a sus misterios.



lunes, septiembre 17, 2012

VENTAJAS DE EXPLORAR EL TAROT DESDE LA OPTICA DE LOS ARQUETIPOS

Explorar el mundo del tarot siempre es una experiencia enriquecedora. El tarot es un viaje que se inicia desde la nada misma, el caos total, el mundo del Loco y finaliza en El Mundo, la completud que nos prepara para el nuevo ciclo.
En la vida hay distintos tipos de viajes y diversas formas de explorar esos territorios. Multiples paisajes, personajes, y experiencias nos esperan cada vez que nos alejamos de nuestro universo y nos lanzamos a la aventura de lo nuevo. El tarot es uno de los mapas posibles en el viaje hacia la conquista de nuesta conciencia. El mito universal del heroe se plasma en el camino del tarot. El heroe se aleja de su comunidad con un fin y en su camino se enfrenta con distintos obstaculos a vencer, muere y resucita, y finalmente vuelve a su anterior mundo renovado, transformado. En los veintidos arcanos encontraremos esos desafios, los ayudantes, las dudas y dualidades, los momentos de parálisis, el ego, la sombra, el encuentro con nuestro complemento, la relacion con nuestro si mismo.
El mazo de tarot nos ofrece una rica galeria de personajes: cada uno con su impronta, su mundo emocional y mental. A traves de este metodo de estudio realmente conoceremos a esos personajes: qué sienten, qué piensan, cuales son sus necesidades e intereses, que arquetipo subyace, en que mitos encontramos su historia. Por ejemplo: ¿Quién es El Emperador? ¿Cómo es su mundo? ¿Es representativo de mi animus, mi aspecto masculino? Lejos de recitar una serie de atributos aprendidos de memoria, conectaremos con su escencia, como si fuese alguien de carne y hueso, y haremos contacto con nuestro emperador interno.
Entender el tarot como proceso psicologico, comprendiendo los arcanos como parte de un todo y al mismo tiempo como instancias particulaes que plantean distintas situaciones y desafios propios de cada etapa, nos permite tener un acercamiento mas preciso a su mensaje. ¿Con qué energia estoy conectada en este momento? ¿Que debo sanar?
Compenetrarnos en el entramado del tarot es una experiencia unica que nos acerca un poco mas a la vida y sus misterios.






martes, noviembre 02, 2010

LA SOMBRA sanar nuestras partes oscuras








La sombra está conformada por aquellos aspectos oscuros de nuestra psiquis que negamos de nosotros mismos, lo que no aceptamos porque nos resulta contrario a los mandatos familiares, culturales y sociales. Puede contener también potencialidades, talentos, no desarrollados. El encuentro con la sombra es un paso necesario en el camino de individuación que plantea Jung. Es el enfrentamiento del héroe con sus ogros, dragones y monstruos varios.

El hombre contemporáneo construye una imagen de sí mismo que poco tiene que ver con quien verdaderamente es. Niega su oscuridad pero en algún lugar tiene que ubicarla por ende la proyecta: el otro es el enemigo, el “distinto”. Así las sociedades conforman su sombra colectiva siendo los receptáculos de aquella las minorías étnicas, sexuales, religiosas, etc. Vivimos en una cultura que nos coloca todo el tiempo afuera de nosotros mismos. Pone a nuestra disposición tanto entretenimiento y contaminación visual que no alcanzarían las horas del día para poder absorberlo todo. Así el hombre contemporáneo enajenado de sí mismo y de sus pares se disocia cada vez más de su esencia y busca llenar su vacío existencial con más distracciones o con actividades que superen el dolor de estar separado de todo y del todo.

Hacerse cargo de la sombra puede ser una experiencia devastadora y por lo tanto es lógico que se sienta temor y rechazo. Así es como muchas personas transitan la vida sin encontrarse con su otro yo, con su gemelo oscuro que habita en el Hades esperando algún día poder salir a la luz. Negar la sombra es entonces negarse a uno mismo, vivir una existencia limitada. El primer paso para limpiar el sótano de nuestro aparato psíquico es reconocer nuestra cara oscura, luego aceptarla y finalmente transmutarla. Dice William Miller en el libro “Encuentro con la Sombra” que podemos detectar nuestra sombra de varias maneras: a) poniendo atención al feedback que tenemos de los demás, b) analizando nuestras proyecciones c) examinando nuestros lapsus verbales d) investigando nuestro sentido del humor e identificaciones e) trabajando en nuestros sueños, ensueños y fantasías. Podemos trasmutar una actitud destructiva en otra productiva. Una persona que miente compulsivamente puede transformar su necesidad de inventar historias que le acarrean problemas personales por escribir guiones de cine, cuentos, etc. La sombra contiene un gran caudal de energía vital que se encuentra dormida en nuestro interior. La palabra daimon en griego significa energía vital. Es significativo que daimon en nuestra cultura judeo-cristiana este asociada al demonio, al mal, al igual que el ouroboros (la serpiente que se muerde la cola) que simboliza al falo fertilizador que se regenera a sí misma. Así lo observa el mitólogo norteamericano Joseph Campbell, autor del libro “El héroe de las mil caras” entre otros, cuando concluye que nuestra cultura tiende a darle cualidad de negativo o indeseable al aspecto creativo y vital de la vida.

Integrar la sombra puede otorgarnos una gran vitalidad, mejorar nuestros vínculos al apropiarnos de nuestras proyecciones y hacer nuestra existencia mas plena y verdadera. El efecto positivo de esta integración en el hombre individual tendría necesariamente un efecto a nivel colectivo otorgando como resultado sociedades más sanas y menos violentas.





sábado, julio 10, 2010

el tarot y el mito del heroe




les paso una nota que escribi y salio publicada en "EL Umbral" revista para la nueva humanidad de julio 2010

"Si pensamos en el tarot y en el mito universal del camino del héroe ambos tienen algo en comun: su esquema conduce a la evolucion de la conciencia. El tarot, a través de sus veintidos propuestas energéticas y de los arquetipos que simboliza, el camino del héroe por medio de las distintas etapas que eventualmente llevan al individuo al encuentro con su ser, su self, o sí mismo.
Según Sallie Nichols en su libro "Jung y el Tarot" podríamos ordenar al tarot en tres secuencias que en realidad son tres etapas, tres niveles de conciencia con sus consecuentes obstáculos y situaciones a experimentar.
El primer nivel estaría comprendido entre El Loco y El Carro. El camino del tarot se inicia con El Loco, el representa al caos primigenio que describen los mitos cosmogónicos. De la nada surge el todo. Es el universo en expansión, la multiplicidad de oportunidades. Sin embargo, es necesario que esta energía dispersa encuentre un cauce, y lo "no manifestado" su envase, su vehículo. El Mago va a ser el encargado de realizar esa tarea. Desde el punto de vista mitológico podríamos asociar a El Mago con el primer dios que surge de la nada y "ordena" con su poder mental la creacion. El se relaciona con el poder de la mente y la capacidad para unir cielo y tierra, para manifestar en la materia aquello que fue pensado en otra dimensión. Luego vamos a encontrarnos con La Sacerdotisa, la intuición, Budhi, la Gran Madre Universal que viene a complementar la tarea de El Mago. A continuación, La Emperatriz, la Madre Terrenal que va a hacer pareja con El Emperador, el Padre Terrenal. Luego el Hierofante, el guía, el maestro, el representante de Dios en la tierra. Si lo comparáramos con el camino del héroe esta etapa se correspondería con la etapa de instrucción o educación del héroe. En los mitos el joven héroe vive rodeado de los suyos, guiado por algún maestro espiritual. Crece sin conocer a su padre, aunque en su fuero interno intuye que es un ser especial, semi-divino, en definitiva presiente que su verdadero padre es un dios. Esta hilera de arcanos representa a los arquetipos en su estao más puro, no está todavia allí la huella del drama humano. Esto recién se podrá apreciar en el arcano "Los Enamorados" o como prefiero llamarlo "El Joven Enamorado". Aquí se plantea un problema, una decisión a tomar, un camino a elegir. Surge la dualidad. El lo que J. Campbell en su libro "El héroe de las mil caras" denomina "el llamado del héroe a la aventura" Cupido dirigiendo su flecha es el alma del héroe marcando el camino a seguir, es el momento de dejar la comunidad, lo cómodo, lo seguro, en definitiva el mundo de la "madre" lo regresivo y salir en busca de su destino solar. En el arcano de El Carro ya la decisión fue tomada y el héroe se lanzo a la aventura. Termina así la primera etapa del camino y comienza una nueva. El Carro marca entonces ese pasaje.
La segunda hilera está comprendida entre La Justicia y la Templanza, será el momento de las pruebas, el tiempo en que el héroe deberá enfrentarse a sus "ogros y dragones", sus miedos, los aspectos regresivos de su psiquis, su propia "sombra". En esta etapa vivirá una "iniciación", deberá morir para luego resucitar a un nuevo estado de conciencia.
En la ultima hilera (incluye a El Diablo y concluye con El Mundo) el héroe deberá integrar definitivamente sus aspectos oscuros. Se pone en juego aquí la última gran prueba. Es lo que Campbell llama cruce final, el regreso del héroe, el momento en que puede perderse todo lo ganado hasta el momento: la conciencia dle héroe, su razon. El puede sucumbir en su tarea, caer en la locura, o simplemente no desear regresar. Ese estado de conciencia esta representado en el tarot por La Luna. Una vez superado ese trance el héroe se ilumina, y asi regresa transformado a su comunidad para devolver sus dones. Los últimos tres arcanos reflejan esta etapa final: El Sol: el triunfo de la luz sobre la oscuridad, El Juicio: la resurreción, El Mundo: el acceso al self, la plenitud total.

lunes, junio 07, 2010

ADIVINACION Y SINCRONICIDAD

Les paso algunos conceptos interesantes extraidos del Libro "Sobre Adivinación y Sincronicidad" la psicología de las causalidades significativas de M. L. Von Franz
En que momento se deberia usar un oraculo:
Dice Von Franz en su libro "Sobre adivinacion y sincronicidad" que ... "solo deberiamos emplear un oraculo solo cuando tuvieramos una pregunta crucial o si estamos en un etapa de transición o en un estado de tension emocional pero no cuando las cosas van bien y no estamos realmente preocupados por ningún problema concreto". Las grandes tensiones internas tienen lugar cuando se constela un arquetipo. En una situacion de tension lo mas probable es que el el inconsciente se cree un arquetipo, entonces dice la discípula de Jung, ese es el momento para utilizar el oraculo porque solo en ese momento es probable que funcione y nos de una respuesta que tenga sentido. "El arquetipo puede definirse como una estructura que condiciona ciertas probabilidades psicologicas y obviamente las tecnicas de los oraculos son intentos de llegar a dichas estructuras".
Arquetipo y oraculo:
Si entendemos que el inconsciente se agrupa de cierta manera, de acuerdo al arquetipo o los arquetipos que se activan, entonces toda la situación psiologica probablemente sea acorde con dicha constelación. Se puede reconstruir en cierta manera el area del problema consciente partiendo de la constelacion insconsciente y así deducir que probablilidades hay de que ocurran o no ciertas cosas. Por ejemplo si una mujer esta "tomada" por el arquetipo del joven enamorado, del puer aeternus, tendera a vincularse con hombres inmaduros, poco comprometidos, errantes, que no le puedan proporcionar el tipo de vinculo al que ella concientemente aspira. De todas maneras pienso que se puede consultar el oraculo aun cuando no se este viviendo una situacion de tension simplemente para verificar que uno este en concordancia con su dharma y/o aprovechando al maximo las energias a su favor y viendo que otra cosa podemos modificar para mejorar nuestra vida.
¿Bueno o Malo?
En general suelen aparecer este tipo de preguntas en la consulta. ¿Determinada cosa es buena o mala para mi? Dice von Franz que los chinos no hacen tanta separación entre lo bueno y lo malo, en el sentido moral, o de la buena o mala fortuna, sino que ven como encajar tal situacion en el gran orden del mundo del ying y el yang, y tienen la sabia actitud de que nada es totalmente bueno ni totalmente malo. Por consiguiente, sería mas importante imponer un orden binario a estos órdenes caóticos, no para que sea bueno o malo - SI O NO - sino para poder ver un tipo u otro de situación para la que encaje un tipo de actitud en concreto. Ying y Yang no son buenos o malos en si mismos. En China puede prevalecer uno u otro pero cuando prevalece la situación ying uno debe comportarse de modo ying y no de modo yang. Ver las cosas egocentricamente, exclusivamente desde el lugar de uno es muy primitivo. ¿Es bueno o malo para mi? y yo preguntaría para quién, para el ego o para el si mismo, para la personalidad o para el alma? Seguramente el ego sufrira frente a una sacudida como la de La Torre, ya que estaba muy comodamente establecido y arraigado a estructuras perimidas, pero qué liberacion para el alma, que puede seguir evolucionando hacia la conciencia.
Como conclusion podemos sacar que el oraculo nos ayuda a saber que arquetipos estan actuando en el inconsciente de la persona o en nosotros mismos si fueramos los consultantes para poder saber como podemos esperar que evolucionen las situaciones, siguiendo la maxima del Khibalion "como es adentro es afuera", y asi aprender a recuperar nuestro poder personal y nuestras proyecciones. Por otro lado seria interesante que lograramos corrernos del lugar del ego para ver las cosas con una optica mas macro, y entender que a veces lo que valoramos tanto o a lo que nos apegamos tanto en definitiva nos aprisiona. Seria interesante tambien poder conectarnos con los mensajes de nuestro inconsciente mas alla de los oraculos, simplemente estanto atentos a nuestros sueños, encuentros significativos y señales del universo que a veces estamos demasiado ocupados para recibir.