martes, julio 29, 2014

EL MAGO


PALABRAS CLAVE: INICIOS - RECURSOS - CREATIVIDAD - SOLUCIONES - ESPECTACULO - ESTRATEGIA






Es el número uno, simboliza los inicios, la luz, el poder, el cielo, el espíritu y el liderazgo. Es el arquetipo del alquimista, el creador, su aspecto andrógino simboliza que él es quien va a unir los opuestos.


Está en acción como el Loco pero a diferencia de aquel que andaba sin rumbo fijo el Mago tiene un plan, es seguro, conciente de lo que hace y de los recursos con los que cuenta. Su atención se dirige hacia ellos, representados por los objetos (símbolo de los cuatro elementos) que se encuentran en su mesa, la mesa de la realidad, lo cual limitará su accionar dentro de esas fronteras, de tal modo que sus energías no se desperdicien ni se pierdan. Con respecto a los cuatro elementos vale la pena desarrollar el tema un poco más. En realidad cuando hablamos de ellos nos referimos a funciones psíquicas que se encuentran presentes en todos nosotros y que están simbolizados por los cuatro elementos de la naturaleza: el agua, el aire, el fuego y la tierra. El agua simboliza el mundo de los sentimientos, el aire lo intelectual, el fuego la acción, los ideales, la "chispa" divina y la tierra el mundo material y sensorial. Jung tomó estos conceptos para establecer sus tipos psicológicos, determinando así que el ser humano en general poseía una función más destacada que el resto y estableció también pares de opuestos. Esto es si la persona tiene más desarrollada la función del pensamiento su conexión con el mundo del sentimiento está en detrimento y viceversa, si es activa, entusiasta, idealista su "fuego interno" o función "intuitiva" según Jung estará más desarrollada que su "percepción", esto es su contacto con lo material. Jung distingue entonces dos pares de opuestos: el pensante vs. el sentimental; el intuitivo vs. el perceptivo. Lo ideal es mantener un sano equilibrio entre todas estas fuerzas, aunque lo cierto es que parecería ser que en cada uno de nosotros prevalece una o dos funciones por encima del resto. Esto es en definitiva lo que logra el mago. Si bien es una energía activa, masculina, fecundante, el hecho de que todas sus otras funciones representadas por los elementos estén presentes en la mesa, hace que él tenga sus potencialidades integradas, ninguna fuerza es contraria a la otra, no carece de nada, y todo es tenido en cuenta. Finalmente, nada se pierde y todo puede ser utilizado en su beneficio.

Está a punto de montar un espectáculo. Este hombre es un artista dedicado a su trabajo, un buen profesional. Está en enfocado en el presente.

Si el loco es ese impulso que nos lleva a buscar, el mago es el factor que canaliza esa energía. Su varita mágica lo conecta con Hermes, el dios de la comunicación, el único dios al que se le permitía descender al Hades a su antojo. Como el loco también está emparentado con el arquetipo del tramposo, sin embargo a diferencia del loco que es un bromista y se ríe a nuestras espaldas el mago es un ilusionista, prepara el show para nosotros y lo hace de frente. El loco es un amateur solitario, el mago es un profesional que requiere nuestra colaboración. El Mago está comprometido con el resultado y si falla busca entender porqué. A él le interesa saber cuál es el principio creativo subyacente en medio de la diversidad. Quiere manipular la naturaleza para dominar sus energías, tal como hacían los hombres de otras épocas y aún hoy en día en algunas tribus a través de rituales para atraer a la lluvia, generar abundancia, etc.

El mago puede enredarnos y crear ilusión, haciéndonos dar cuenta que las cosas no son lo que parecen y que todo está en continua transformación. Sin embargo, este poder mal utilizado puede transformar al mago en el charlatán que estafa a los desprevenidos.


La esencia oculta del arte que realiza el mago tiene que ver con la revelación. El tiene el poder de revelar la realidad fundamental que subyace a todo. Por eso el mago se relaciona con la posibilidad de hacer milagros. Cuando estamos conectados con esta energía nada es imposible, nos sentimos capaces de descubrir cosas nuevas, confiamos en nuestra intuición, nos conectamos mejor con nuestras propias potencialidades, vemos las cosas desde otras perspectivas, podemos encontrar una salida creativa a nuestras dificultades.


El en el tarot marsellés sus vestimentas son coloridas como las del loco, representando la unión de los opuestos, el ala de su sombrero sugiere la figura de un ocho tumbado, símbolo del infinito. lo que nos sugiere el cambio, el movimiento continuo de la creación. La vara en su mano izquierda (la que representa el inconciente) concentra y dirige su energía y los elementos en su mesa. La vara es un símbolo de potencia y clarividencia.


En el tarot junguiano vemos al mago de frente, manipulando objetos de alquimia en una mesa con dos velas que además de representar la luz de la conciencia también nos dicen que este trabajo debe hacerse de día y de noche. En la escena el mago manipula el fuego sin quemarse lo que da muestras de su habilidad. El caduceo como simbolizo de la medicina se relaciona con la idea de la curación. En el fondo se encuentran el sol y la luna, los dos opuestos, luz y oscuridad, padre y madre, conciente e inconciente, ambas fuerzas están presentes en el Mago.








El Mago en la interpretación:


* La persona está realizada, está satisfecha con lo que hace, hay un esfuerzo por hacer las cosas bien, necesidad de mostrarse, buena conexión con sus propios recursos. Hay creatividad, entusiasmo, originalidad.


* La sombra del mago es el diablo. La persona no acepta los cambios, no se conecta con ella misma, puede ser mentirosa, manipuladora, engañosa, mediocre. No quiere transformarse a ella misma ni a su propia realidad.




Es una carta yang, activa, de concreción. Si bien posee el dominio sobre los cuatro elementos, se corresponde con el elemento aire y fuego.


* Si preguntamos por los tiempos nos habla de situaciones que salen a la luz rápidamente.


* Como consejo el mago nos propone actuar, tomar la iniciativa, aceptar una tarea y dominarla.


Si hablamos de características personales Roberto Torres los describe como: activos, inteligentes, versátiles, magnéticos, creativos, mal aspectados son insensibles, ambiguos, demasiado racionales y tramposos. La sombra del mago es el diablo. Es la persona que no acepta los cambios, no se conecta con ella misma, puede ser mentirosa, manipuladora, engañosa, mediocre, no quiere transformarse a ella misma ni a su entorno.




Luz: creatividad, recursos, conciencia, libertad, profesionalismo, transformación creativa.


Sombra: mentira, engaño, manipulación, negativa a cambiar, falta de confianza en sus recursos y en la vida.




Algunas combinaciones:


Junto a cartas luminosas el mago se potencia, los recursos se pueden explotar al máximo. Con el sol hay mucha creatividad, entusiasmo, sensación de plenitud, confianza, disfrute.




Con la Emperatriz es una muy buena combinación para el arte, ya que ella le aporta al mago la sensibilidad necesaria. Es una dupla muy fértil.


Con cartas sombrías/pasivas como sucedía con el Mago la energía del mago no puede canalizarse bien. Surge su costado sombrío, la charlatanería, la estafa, recordemos que la sombra del mago es el diablo. Se utilizan los recursos y poderes para el propio beneficio.





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