martes, octubre 30, 2012

El Carro: El Viaje Interior

PALABRAS CLAVE: VIAJE – CAMINO - EXPERIENCIAS - VOLUNTAD – CONCIENCIA – VITALIDAD -PODER PERSONAL – EGO – EMPUJE – MOVIMIENTO – ACTIVIDAD – CONFIANZA – FE – EQUILIBRIO – DOMINIO – CONTROL – TEMERIDAD – HEROE - GUERRERO - PARTIDA - RIESGO - OPTIMISMO

"El sí mismo usa la psique individual como medio de transporte. El hombre es conducido por así decirlo, a través del camino de la individuación". Carl Jung



Luego de la parálisis causada por la encrucijada que habíamos experimentado en el arcano anterior, correspondiente al Joven Enamorado "El Carro" nos viene a proponer movimiento, flexibilidad, acción. Este personaje parece haber resuelto el conflicto del arcano anterior, su actitud es totalmente diferente, parece saber qué quiere y adonde se dirige. Está ya en camino.
Encontramos dos conceptos que vale la pena analizar: carro y viaje. Dice Sallie Nichols "el carro es un vehículo de poder y conquista desde el cual el héroe puede marchar hacia la vida para explorar sus propias potencialidades y examinar sus propias limitaciones". En la antigüedad los carros eran utilizados por los guerreros a la hora de sus conquistas. Sin embargo, si bien todos estamos llamados a subirnos a nuestro propio carro, este no es para cualquier hombre, es para el superhombre de Nietsche que trasciende al ser de la masa, el que tiene la fuerza de un león y la inocencia de un niño para realizar el viaje. Simbólicamente, el carro tiene poderes celestiales. En la kábala es el carruaje con el que los creyentes ascienden hacia dios donde el alma humana se une al alma del mundo. Así conecta al hombre con los dioses. El carro está tirado por dos caballos que representan los dos aspectos masculino y femenino, lo espiritual y lo material, esto significa que los instintos están dirigidos pero no son negados sino integrados. En el tarot marsellés el héroe no lleva las riendas o sea que se necesita un poder enorme para dirigirlos sin tocarlas.
El carro es un símbolo ideal para describir el poder conductor de la psique, ya que esta última es un proceso, siendo el movimiento su esencia.
¿En qué consiste este viaje? ¿Hacia dónde nos lleva este carro? El viaje es interno y personal. En un sentido psicológico el carro está diseñado para "llevarnos a casa". El viaje exterior es un símbolo de nuestro viaje hacia el interior que nos conduce al autodescubrimiento. Como todo viaje tenemos la posibilidad de nuevos conocimientos aunque nos expongamos a la desorientación y a la incertidumbre, pero nos da la oportunidad de interactuar con nuestro entorno y de esa manera de encontrarnos a nosotros mismos.
Es el viaje del guerrero, el arquetipo del héroe por excelencia. En la epopeya irlandesa el carro triunfal era el vehículo normal del guerrero o del héroe. ¿Por qué? Porque únicamente los hombres que hayan superado el imán de lo regresivo, de los mandatos, de la necesidad de seguridades en definitiva falsas, quienes hayan despertado, quienes estén VIVOS, con todo lo que implica estarlo (asumir riesgos, crecer, evolucionar, ser uno mismo) pueden subirse a su propio carro y conquistar el centro de su ser, lo único que permanece. La satisfacción del guerrero consiste en regocijarse no sólo con la conquista final sino con el desafío en sí mismo, pero cuidado porque ser temerario y enamorarse de la adrenalina del moviento puede ser peligroso. Este viaje requiere fuerza, poder, coraje, sabiduría y equilibrio para que el carro no se tumbe. Estos son sus requisitos. El viaje siempre es a conciencia, podremos no saber adónde finalmente nos conducirá porque la vida nos abre puertas constantemente, pero sabemos que estamos en camino, conocemos cuál es nuestra meta, que nos estamos preparando para un nuevo ciclo en nuestra vida, una etapa que tendrá el sello de nuestro verdadero ser. También en el viaje podemos encontrar trampas y tentaciones que aparecerán en el camino y nos distraerán de nuestras metas. A veces puede ocurrir que uno se pierda, seducido por las promesas del pasado o por las "golosinas" que nos ofrece el mundo, así como Ulises en su viaje de regreso a Itaca, queda atrapado por Circe durante años, pero siempre que uno recupere su conciencia puede volver al camino y volver a empezar. El viaje que emprendamos necesita que quien lo realice esté despierto, conciente de su transformación interior, el falso viaje es aquel que sólo se queda en lo externo o el que se realiza a través de las drogas o cualquier otra cosa que nos evada. El verdadero carro nos conduce a la libertad nunca hacia la esclavitud.
¿Qué podemos decir del conductor del carro en el tarot? Es un personaje real por nacimiento, con poderes y privilegios especiales, su corona lo conecta con la iluminación. Aquí aparece a escala humana, es joven, estamos frente a un ego joven que está dando los primeros pasos en este camino hacia el self, trae nuevas energías y nuevas ideas. También podría significar que todas esas figuras grandilocuentes como el Emperador y el Hierofante han sido introyectados. Ahora el héroe puede ser él mismo y confiar en sus decisiones, sin proyectarse en los demás, ser él mismo El Emperador y el Sumo Sacerdote de su propia vida.
En el tarot junguiano el personaje atraviesa con el carro los cuatro elementos que están presentes en la carta y sale victorioso, el mandala del frente del vehículo tiene un mandala con doce radios que simbolizan los doce signos del zodíaco, lleva la corona en sus manos junto con una serpiente, lo que significa que es importante controlar el ego, los impulsos, hay que ser un buen conductor, en especial astuto y sabio, para que el carro se mantenga en el camino. Algo habíamos adelantado respecto de la cautela que es necesario tener para poder manejar este carro y cómo la imprudencia puede hacer que este viaje nos conduzca hacia nuestra desgracia. La sombra del carro es el engrandecimiento, la "hybris", la soberbia, el creer que luego de haber vencido a los instintos nada nos detendrá ni vencerá, que ya hemos ganado todas las batallas cuando en realidad recién estamos comenzando. Cuando Faetón robó el carro de su padre Apolo y lo condujo sin control por el cielo a pesar de sus advertencias fue derribado, arrojado a las aguas y ahogado.
El número siete representa el destino y la transformación. En el génesis hay siete actos de creación, siete son los chakras principales, el siete es un numero conclusivo no es raro entonces que el Carro nos marque el inicio de una nueva era.
El viaje siempre es una aventura que nos transforma. Paradógicamente aunque nos sintamos muy lejos de "casa", solos, a la deriva, esta partida es el principio del retorno al "hogar" de nuestro espíritu.

 

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