miércoles, julio 12, 2006

El Loco en el tarot y en nosotros

PALABRAS CLAVE: ESPONTANEIDAD - LOCURA - DANZA - ABISMO - SALTO AL VACÍO - CAOS - AVENTURA - INSENSATEZ
El viaje se inicia con el Loco. Es el número 0 y el 22 dependiendo del mazo con el que trabajemos. Lo importante es que no tiene número fijo y por eso se dice que es el nómade del tarot. Es libre de ir y venir a su antojo, y de saltar de un lado al otro. El concepto del cero, desconocido en el mundo antigüo, apareció en Europa en el s. XVII. Creó el sistema decimal y filosóficamente descubrió que la aparente "nada" ocupa un espacio y contiene un poder. El cero no expresa nada y lo contiene todo y está íntimamente ligado al movimiento circular que rige la vida del hombre: los ciclos de la naturaleza y de la vida, el fluir de la respiración, etc. El cero simboliza el círculo que contiene la idea de la totalidad. En realidad que sea al mismo tiempo 0 y 22 también se relaciona con la dimensión cíclica de este camino de evolución que representa el tarot. Una vez cumplido el ciclo este vuelve a comenzar. Y la prueba de esto es que volvemos a atravesar por una misma situación en distintos momentos de nuestra vida (crisis, rupturas, momentos de expansión seguidos de parálisis, etc).
Es la única carta que persiste en el mazo moderno a través de la figura del joker o comodín. Y desde ahí sigue alterando el orden establecido aunque no sirve a un propósito definido.
Se relaciona con el bufón. Ser el espía del rey era una de las funciones del bufón del rey, quien se podía filtrar libremente entre la gente y husmear en las conversaciones para luego llevar la información. Generalmente se encuentran dibujos de bufones acompañados por un perro, tal cual aparece la figura del loco en el tarot. El perro representa nuestra parte instintiva ya que aún el viaje está en sus primeras instancias, estamos en los primeros estadíos de la evolución. El Loco se deja guiar por su naturaleza animal, por eso es libre, espontáneo, insensato, intuitivo, inconsciente, creativo. El hecho de dejarnos guiar por nuestra intuición que nos advierte de los peligros consituye un recurso fundamental a la hora de transitar nuestro camino.
El loco nos empuja hacia la vida. Cuando conectamos con esta energía nos animamos a hacer cosas impensadas. Y es que el loco es puro instinto y poca razón. Rompe estructuras. Vaga sin rumbo fijo, mira hacia adelante, es un ser que vive en el presente para el futuro. Hay poca reflexion con relación al pasado. Todo se encuentra en potencia. Por otra parte, el loco también puede ser cruel. No hay conciencia respecto de las necesidades del otro, sólo quiere divertirse y buscar su propio placer.
Es una energía alegre y multicolor como su vestimenta. Su capucha aunque parece una burla a la del monje, revela sin embargo una conexión con el mundo espiritual. También las campanillas son eco del momento más solemne de la misa, cuando nos incitan a despertar a otras realidades. Pero en realidad sus colores variados y su diseño irregular nos hablan de un espíritu en discordia, caótico. El loco es el puente entre el mundo caótico del inconsciente y el ordenado mundo de la conciencia.
Su naturaleza es siempre cambiante. No se ata a nada. Sus únicas pertenencias se encuentran en su mochila, las que representan sus talentos y potencialidades. No se somete a disciplina alguna, ni está condicionado por mandatos ni sistemas de creencias. Lo que hoy es viable mañana puede no serlo. Es pura experiencia y aventura. Así de libre es el loco. Es imposible detenerlo. Es la ambigüedad lo que lo hace tan creativo.
En francés "Le Fou" (el loco) es afin a la palabra fuego, lo que se relaciona con la luz y la energía. Pero ese fuego puede salvar a la humanidad, tal como hace Prometeo cuando roba la antorcha del Olimpo para devolvérsela a los hombres o puede usarse para destruir. El orden, la civilización y la anarquía son las dos caras de una misma moneda. Así ambos opuestos están unidos en la figura del loco que simboliza el poder transformador de la naturaleza humana. Por eso decimos que la semilla del loco germinará en el Ermitaño, el Anciano Sabio que veremos más adelante. El loco encierra una verdad detrás de su aspecto alegre y despreocupado. Los niños y los locos al estar más puros, menos condicionados son los únicos que expresan lo que sienten en forma auténtica.
El propósito subyacente de la función del bufón en la corte del rey es recordarle al monarca que la necesidad de anarquía existe en la naturaleza humana y debe tenerse en cuenta. El loco nos propone volver al origen, al caos primigenio que mencionan las cosmogonías, del caos surge el orden, por eso en ese estadío lo preponderante es la libertad y la creatividad. Esto en realidad significa que el hecho de aceptar al loco en nuestra vida nos puede traer ideas creativas y vitalidad, negar estos espacios nos vuelve seres secos, demasiado rígidos y apegados. En la antigüedad determinados rituales servían para recrear el origen de todas las cosas, el caos, en esos días los roles de la iglesia y los mandatarios eran ridiculizados, permitiendo que se exteriorizaran los sentimientos de rebelión y hostilidad que habían estado reprimidos. Hoy en día estas fiestas subsisten en el carnaval moderno. También persiste la figura del bufón encarnado en el loco del pueblo que la gente protege y alimenta. Tiene que ver entonces con poder exteriorizar esta porción de la psiquis que necesita ser expresada para mantenernos equilibrados. Actualmente, las organizaciones han compredido la importancia de la creatividad a la hora de tomar decisiones y basándose en el método de Edward de Bono contenidos en sus libros "Pensamiento Lateral", "Seis Sombreros para Pensar" se reúnen y se conectan con este arquetipo para dejan fluir sus ideas por más "locas" que puedan parecer, en el contexto de lo que se denomina brainstorming o tormenta de ideas.
El loco es nuestro salvador o nuestra endemoniada locura. En su faceta sombría el loco deviene en fanático, en revolucionaro a ultranza, sus ideas locas y la falta de planificación nos pueden llevar al desastre. Pensemos en Hitler que ideó un plan macabro basándose en su noción de la superioridad de la raza aria y aniquiló a millones de personas.
El tarot de Robert Wang se lo representa con el torso desnudo lo que simboliza su despojo, su exposición a ser transformado por la vida, no lleva equipaje a diferencia del Marsellés, tiene en sus manos una llama que contiene una rosa y que simboliza la energía cósmica, lo que sostiene al universo, dicho en otros términos, el tao. El huevo con la serpiente que se enrosca representa el uroboros, el huevo cósmico que representa el origen de la creación. La pantera equivale al mundo del instinto, es uno de los animales más peligrosos de la creación lo que nos recuerda que nuestro retorno al origen es innegociable. El árbol con sus frutos la productividad, el árbol de la vida y la corona reemplaza a la capucha o sea la conexión con el espíritu.
El Loco en la interpretación:
* Se corresponde con el arquetipo del vacío y la creación.
* Es una carta yang. Posee mayor luminosidad que sombra, pero al ser una carta muy inconsciente puede ser muy nociva dependiendo de la situación. Se corresponde con el elemento aire.
* Nos encontramos en un momento de mucha alegría, imaginación, creatividad y espontaneidad. Se necesita probar cosas nuevas, no tener prejuicios, aprender. Todo se renueva a nuestro alrededor. En su aspecto sombrío el loco nos sumerge en una instancia de mucha desorientacion. La persona está perdida, no tiene claridad, no hay una meta definida. Es una carta de mucha inconsciencia. La personalidad se encuentra en plena expansión pero para que esta carta pueda manifestarse en su máxima expresión debe estar acompañada por otras cartas luminosas, ya que la energía del loco es muy dispersa, temeraria, torpe.
* Si preguntamos por una persona será libre, creativa, espontánea, pero poco comprometida, inmadura. Según Roberto Torres en su libro “El Horóscopo del tarot” son cambiantes, audaces, soñadores, idealistas, fuertes, vigorosos y algo raros, mal aspectados: mentirosos, inconcientes, vacuos, dementes, y algo tontos.
* Como consejo el Loco nos propone ser más libres, desestructurados, estar más livianos, no buscar respuestas lógicas y racionales, fluir, ser auténticos. Hay momentos en que es necesario conectarse con esta energía para volver a empezar, desde el caos pueden surgir nuevos comienzos.
* Si la pregunta consiste en saber en qué tiempo puede darse determinada situación, debemos tener en cuenta que el loco es una carta dinámica, agil, que sugiere inmediatez, rapidez. Nos puede hablar también de un momento efímero.
* Luz: creatividad, espontaneidad, alegría, espíritu aventurero, inicios, entusiasmo. Sombra: temeridad, egoísmo, inconciencia, crueldad, confusión.
Algunas combinaciones:
* Junto a cartas luminosas, activas, de concreción el loco es una energía potente y vital, aunque dependiendo de las cartas habrá que tener en consideración los excesos. Por ejemplo con el Carro estamos andando con entusiasmo, con mucha predisposición a abrirnos a lo nuevo, pero hay que tener cuidado con no volcar, porque si el loco es quien lleva las riendas nos puede ir mal, hay que ser precavidos. Estamos encaminados pero todavía no hay un rumbo fijo.
* Con cartas sombrías, pasivas, la energía del loco no puede canalizarse bien. Con El Colgado hay un sacrificio de la propia espontaneidad, con la luna es una combinación de mucha inconciencia, la persona está totalmente desorientada. Con el Diablo se potencia la crueldad del loco, el exponerse a situaciones autodestructivas sin medir las consecuencias.

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